El caso del paciente varón (y cada vez más mujer, aunque menos) que pide cita "urgentísima" para su médico de familia un lunes por la tarde porque "tuvo una indigestión" no es anecdótico. Ni siquiera infrecuente.
Se escenifica entonces una curiosa parodia en la que el paciente miente, el médico sabe que miente (pero no puede poner en duda la palabra del paciente) y el paciente sabe (o debería saber) que el médico sabe que miente.
Médico de familia - "Cuénteme".
Paciente - "Pues nada, que anoche me puse con vómitos y diarrea, me encontraba fatal y toda la mañana vomitando, pero ahora estoy algo mejor"
Médico de familia - "¿Cómo eran los vómitos? ¿había sangre? ¿tuvo fiebre? ¿le duele el abdomen?"... ristra de preguntas contestadas más o menos al azar por el paciente.
Mientras el médico de familia explora el abdomen del paciente (que es completamente normal) le dice que saque la lengua, maniobra que aprovecha para detectar el "fetor enólico" (es decir el aliento a alcohol). Suele ser en ese momento cuando el paciente dice: "Será la hamburguesa que cené el domingo".
En el caso que he atendido hoy la cabeza de turco de turno eran "unos mejillones picantes que me tomé anoche".
Lo que no contaba el paciente es que aunque yo soy un médico nuevo (suplente) el médico anterior en febrero había escrito en el ordenador: "vómitos desde esta mañana, dice que por comer mejillones picantes aunque huele a alcohol. Reconoce que también tomó wiski".
El paciente, claro, piensa que para mí la historia es nueva (como nueva es mi cara para él) y me suelta la frase de los mejillones picantes de manera casi automática (ya se sabe que repetir una historia inventada es más fácil que inverta una nueva).
Entonces el paciente, después de la comedia de la exploración física, se siente delante tuya y te sonríe. Tú le dices: "bueno, pues dieta blanda y poco más".
Y solo entonces te lanza el "bueno, pues lo único es si me da un certificado porque como estaba tan malo no he podido ir a trabajar hoy".
Ahí uno se la está jugando. Porque no puede probar que el paciente no haya vomitado, ni que no sea por comerse unos mejillones. Pero tampoco puede permitir que el paciente piense que te está engañando. Así que le sueltas:
"ya le pasó esto alguna otra vez... y además con los mismos mejillones... ¿y no será el wiski como la otra vez?"
"No, doctor. Yo ya no bebo"
Entonces escribes en un papel una frase hecha, donde no dices ni certificas nada, pero que a la empresa parece servirle: "El paciente refiere síntomas compatibles con intoxicación alimentaria que le impidieron ir a trabajar hoy". Que en castellano de a pie quiere decir: "El paciente me está contando un cuento chino, yo no puedo decir si es verdad o no solo dejo escrito lo que me ha dicho, pero si lo que necesitais es un papel sellado ahí va".
Y mientras se lo das al paciente le dices: "pues mira, ya te ha pasado varias veces esto... y siempre con los mismos mejillones, así que la cosa está clara: tienes que dejar los mejillones si no quieres perder el trabajo; o el hígado que es peor".
lunes, 15 de junio de 2009
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"Se escenifica entonces una curiosa parodia en la que el paciente miente, el médico sabe que miente (pero no puede poner en duda la palabra del paciente) y el paciente sabe (o debería saber) que el médico sabe que miente."
ResponderEliminarY uno de mis profesores siempre añadía a esta frase... "y todo queda en el terreno de lo no dicho" xD
- Avi-
Julio, hay otra posible actuación, mejor dicho: dos
ResponderEliminar1ª.- si no te crees el cuadro y la exploración no es compatible con un desmadejamiento grave unas horas antes, no se le da papel de ninguna clase salvo el de "asistencia a la consulta". Y se le explica por qué.
2ª.- si no ha terminado su jornada laboral todavía, se le da el justificante de consulta y se le indica cordialmente que "ya" puede ir.
Lo he hecho es casos tan flagrantes como este en varias ocasiones. El pollo que se monta es importante, pero no me gusta que me tomen el pelo. No soy policía, pero esto también es una decisión clínica....
Asun Rosado
Una preguntilla.
ResponderEliminarA efectos de no poder ir a trabajar por causa justificada, no sería más sencillo decir "Ayer domingo me cogí una tranca de campeonato y me pasé el día vomitando?"
El alcohol es tan legal como los mejillones picantes y te puede sentar mal o sentar bien. Y uno vomitando por la causa que sea no puede trabajar en condiciones.
Quizás lo que la gente tema sea la mirada que cree que va a recibir.
> No soy policía, pero esto también es una decisión clínica....
ResponderEliminarLo cierto es que en el "certificado" que escribo no tomo ninguna decisión clínica. Simplemente me limito a decir: "el paciente me cuenta estos síntomas y dice que no ha ido a trabajar por eso".
Ni entro ni salgo a valorar clínicamente (no estoy dando una baja, ni emitiendo un diagnóstico). Entre otras cosas porque no puedo, ya que cuando he visto al paciente "ya se encontraba bien".
Lo malo es que el paciente no aprenderá, y volverá en otra ocasión cuando tenga resaca a por su papelito. Si le volviera a ver yo tendría alguna posibilidad de negarme a hacerle más papeles (ya le advertí en una ocasión), pero como será otro el que lo vea... pues así seguirá la cosa.
Quizá una opción es reflejar claramente en el informa la ausencia de datos objetivos, así él consigue su papel pero no va a quedar muy bien con éste.
ResponderEliminarDel tipo: "El paciente dice que, ..., en la exploración excelente estado general, abdomen indoloro, sin signos de deshidratación, ..., sin ningún dato de patología".
Al igual que Asun Rosado, yo también me he negado a "certificar" o informar, sobre aquello que desconozco. Y no he tenido ningún pollo, pues soy muy bueno dando vaselina.
Negarle el justificante te supondría : bronca , probablemente una reclamación , y un mal rato. Si es la primera o la seginda vez se lo haría y no me complicaría la vida.
ResponderEliminarEs verdad. La gente miente más que habla. Esto me recuerda a lo que pasa con las madres (y abuelas). Su niño no "les" come "nada-nada-nada"... "¿pero de verdad, no me estará diciendo que come menos de lo que usted cree que tiene que comer?"... "no, doctor, nada-nada-nada" (y uno se admira de tener delante a ese niño fenómeno de la naturaleza que viola las leyes de la termodinámica sacando energía de la nada).
ResponderEliminarUn saludo y enhorabuena por tu blog.
Me parece buena idea lo que propones, "anónimo", hacer el justificante y reflejar la normalidad exploratoria, como complemento a lo que ya haces.
ResponderEliminar> Me parece buena idea lo que propones, "anónimo", hacer el justificante y reflejar la normalidad exploratoria, como complemento a lo que ya haces.
ResponderEliminarMe apunto la idea. Es buena.
Disculparme que insista...
ResponderEliminarSe están lanzando ideas para justificar lo que tenemos la certeza de que no es justificable.
Aunque no nos comprometa lo que escribimos en el papel, aunque pongamos que la exploración es normal etc etc lo que estamos es entrando y aceptando el juego del no paciente y, además, dejar que nos utilice para sus fines (ausentarse del trabajo por el morro)
Creo que no hay duda: si está malo, se le da la baja (ni siquiera justificante) y si creemos que nos está tomando el pelo pues no se le da y listo... Y si tenemos dudas, evidentemente, habrá que darla
Yo creo que tampoco somos nadie para juzgar lo cierto o no de lo que el paciente cuenta, como mucho puedes decir que "El paciente refiere....durante la tarde de ayer y que debido a eso no asistio ayer a trabajar. Actualmente no presenta signos de patología."
ResponderEliminarQuiero decir que tampoco hay que poner que está hecho un toro y que sospechas que no ha ido porque no le ha dado la gana o porque crees que se ha pillado un perojo del 15. No estas dando una baja ni certificando algo que no has visto y por otro lado si a posteriori quieres intervenir con ese paciente y su posible problema con el alcohol mejor ganarse su confianza y si al paciente le vale con presentar un papel como en el cole cuando tu madre te firmaba pues ole pa el!
¡Enhorabuena por el post Dr. Bonis! La verdad es que al final pagan justos por pecadores, seguro que hay algún pobre tipo que ha tenido dos problemas en lunes y ya lo toman por un rey del escaqueo...
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