lunes, 19 de octubre de 2009
Esclavos
Al final, el paciente es una víctima social, un esclavo de los “chequeos” fomentados de manera interesada. El exceso de información conlleva inevitablemente confusión e incertidumbre, que a su vez producen miedo irracional y, en consecuencia, exceso de demanda ansiosa.
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Olé. Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato? ¿Podrían empezar los médicos y los periodistas por negarse a recibir un solo euro de la industria (directa o indirectamente)?
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