Una historia real (con datos personales modificados):
Acude a mi consulta Lucía, una mujer jóven de 35 años, aparenta nivel socioeconómico medio-alto.
Trae bajo el brazo una pila de informes que lanza sobre la mesa. "Es la primera vez que vengo, pero necesito que me de su opinión doctor".
Mientras va sacando uno a uno los informes de su carpeta, como el que muestra unas transparencias de powerpoint para apoyar su discurso, me va relatando una historia que es por desgracia cada vez más frecuente:
"Todo empezó en una revisión de empresa. De esas que nos hacen todos los años. Pero este año me salió algo raro en el electrocardiograma. Unas "no se qué ventriculares" creo que las llamaron."
Me muestra un electrocardiograma con unas cuantas extrasístoles ventriculares, algo frecuente en electros de gente joven y generalmente benigno.
"En el informe de salud laboral me recomendaban que acudiera a mi cardiólogo, y como tengo seguro privado por eso de los niños, me fui directamente al cardiólogo privado.
El cardiólogo me preguntó si tenía algún síntoma, y le dije que no, pero me dijo que por si acaso me hiciera un holter y una ecografía del corazón."
La paciente me muestra un estudio Holter (electrocardiograma durante 24 horas, portátil), que a duras penas logro interpretar, en el que dicen que aparecen algunas rachas de extrasístoles ventriculares, sin nada más de interés.
También una ecografía cardiaca donde ¡eureka! aparece un prolapso de la válvula mitral (la válvula no cierra correctamente), sin otras alteraciones. El prolapso de la vávula mitral por ser asintomático y generalmente benigno suele diagnosticarse por "casualidad" al hacer un ecocardiograma por alguna otra razón. Se calcula que una de cada 20 personas tiene prolapso de la válvula mitral. De los pocos que se detectan la mayoría (98%) no requieren ningún tratamiento. Sólo el 2% se complica.
"Al parecer tengo un problema en las vávulas del corazón. La verdad es que me quedé bastante preocupada. A la semana de la prueba noté un pinchazo en el pecho y me fui de urgencias al hospital privado. Allí me hicieron más electros que eran normales, unas analíticas que también eran normales, pero me ingresaron por precaución. Mire aquí tiene el informe del hospital"
Me enseña un informe con analítica (enzimas cardiacas) normal, electrocardiograma normal. Dolor torácico atípico (no parece infarto). En definitiva: paciente acojonado innecesariamente.
"Me tuvieron dos días ingresada, y me dijeron que me iban a hacer una prueba especial para estar completamente seguros de que no era un infarto. Pero yo estaba cansada de estar en el hospital y además me daba la sensación de que me estaban haciendo pruebas para cobrar más al seguro. Y aunque a mí no me iba a costar más no me apetece que me hagan más pruebas."
La prueba de la que hablaba la paciente es un SPECT cardiaco, prueba de medicina nuclear bastante cara y sofisticada que sirve para detectar con mayor sensibilidad "infartos ocultos".
Si el paciente hubiese acudido directamente a mí no le hubiese dado importancia alguna a la extrasístole ventricular, ni le hubiese mandado a un cardiólogo. El problema si mandas al cardiólogo a alguien sano es que hay posibilidades de que le haga un ecocardiograma y en un 5% saldrá un prolapso mitral (u otra alteración sin importancia).
Pero esa "alteración sin importancia" tiene el poder de convertir a un paciente hasta ahora sano en alguien "enfermo", que acudirá a los médicos cada vez que note algo "raro" (como ocurrió en este caso).
Por desgracia esta paciente ya había sido transformada en una enferma, por lo tanto la tranquilicé explicándole la benignidad de lo que le pasaba y la mandé al cardiólogo de la seguridad social para que le diera una segunda opinión. Lo más probable es que le hagan un ecocardiograma cada cierto tiempo (con lo que tenemos a un paciente "crónico" nuevo en el sistema). Pero llegados a este punto ¿qué puede hacer un joven médico de familia con 5 minutos por paciente?.
viernes 20 de noviembre de 2009
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Compañero, enhorabuena por el relato, pues sintetiza perfectamente la "perversión" de las pruebas innecesarias. Cada día veo esto en la consulta tras hacer una densitometría el ginecólogo (privado o público desgraciadamente) a una mujer sana de 55 años que llega acojonada "porque tengo los huesos deshechos". El otro día una paciente había venido a la consulta en el autobús aterrorizada por caerse. Estaba sana como una lechuga. Tardé 20 mn hora en tranquilizarla,en convencerla que no tenia que tomar medicación de por vida etc.Me retrase y ya sabes la bronca de la sala de espera. Y tienes razón ¿que puede hacer un medico de familia (joven o ya no tan joven) con 5 mn por paciente?
ResponderSuprimirEso de ser los paladines de la medicina mínimamente intervencionista está bien, pero, ¿estás COMPLETAMENTE seguro que no es de ese 2% que dá problemas? En el contexto de medicina defensiva (forzados por los medios, los abogados y los propios pacientes, que lo que quieren es garantia total de salud) en el que nos encontramos, la política del médico cada vez más es pasar la pelota al especialista. Que se moje otro... porque el muerto es del último que lo visita. Y, ojo, de la pública o de la privada, los protocolos de despistaje son los mismos (o debieran serlo), y los procederes también lo son.
ResponderSuprimirFreddy,
ResponderSuprimir> los propios pacientes, que lo que quieren es garantia total de salud
La búsqueda de la garantía total de salud al final acaba con tu salud, como el ejemplo que comento (y hay muchísimos ejemplos más).
Un médico responsable no debe ser cómplice del encarnizamiento diagnóstico, debe informar de los riesgos de no hacer la prueba, pero también de los riesgos de hacerla.
Hasta la Sociedad Americana contra el Cáncer ha reconocido recientemente que el exceso de pruebas de screening era más perjudicial que beneficioso (por ejemplo exceso de mamografías).
> de la pública o de la privada, los protocolos de despistaje son los mismos (o debieran serlo)
Deberían, porque la realidad demuestra que en la privada se realizan más pruebas diagnósticas de screening.
En realidad no es un problema pública/privada sino especialista/generalista pues es bien conocido que el especialista tolera menos la incertidumbre y realiza más pruebas que el generalista.
El problema de este paciente no es haber ido por lo privado sino haber ido directamente al cardiólogo.
Luego está el incentivo por actividad de la clínica que cuantos más SPECT hace más cobra al seguro, y ya se sabe que hay que rentabilizar el SPECT... o a saber si estaban haciendo algún estudio y el paciente era un "buen caso para estudiar".
Yo trabajo en la privada. No soy defensor de la medicina pública, ni de la medicina privada. Creo que la única clasificación que acepta la palabra medicina es buena medicina o mala medicina.
ResponderSuprimirSólo quiero hacer una matización. En la medicina privada al especialista que hace muchas pruebas diagnósticas o que no estén suficientemente indicadas, lo quitan del cuadro médico. Y hoy en día pocos son los médicos que pueden vivir sólo de pacientes completamente privados. Sólo los que tienen suficiente prestigio. Y esos no suelen hacer excesivas pruebas diagnósticas (el boca a boca funciona en este tipo de medicina).
Pero en todos lados hay aprovechados.