martes, 1 de diciembre de 2009

Así escriben la historia los sinvergüenzas

El padrastro de una niña de 3 años acude a urgencias porque la niña se ha caido de un columpio.

El médico que la atiende ve algunas lesiones que le hacen sospechar (insisto, sospechar) que podría estar ante un caso de maltrato infantil y violación.

El médico aplica el protocolo correspondiente, cuya finalidad es detectar el máximo número de casos de maltrato infantil.

El juez, siguiendo sus propios protocolos y por prudencia ordena la detención del presunto maltratador mientras se esclarecen los hechos. Mientras tanto solicita una autopsia para tener más datos sobre el caso.

La prensa, siguiendo sus protocolos de búsqueda de morbo y audiencia y antes de que la justicia haya decidido si el padrastro es culpable o inocente inicia un juicio público paralelo donde se condena al padrastro de violador, difundiendo sus imágenes y los detalles escabrosos a toda España.

La sociedad, siguiendo sus protocolos de presunción de culpabilidad, condena al padrastro sin tener pruebas sino solo "indicios".

Los políticos y demás calaña, siguiendo sus protocolos de "ganar votos a toda costa" se manifiestan públicamente corroborando la condena del padrastro, que todavía no ha sido juzgado por ningún juez.

La guardia civil, siguiendo sus protocolos de "conseguir que el detenido se derrumbe y confiese" le muestran al padrastro las fotos de la autopsia.

El padrastro se derrumba psicológicamente, pero no confiesa y termina ingresado por colapso nervioso.

La autopsia que mandó el juez, y que realiza un médico, desmiente la existencia de malos tratos o violaciones. El juez ante la ausencia de pruebas ordena la liberación del padrastro y le declara inocente.

La sociedad, los periodistas y los políticos han metido la pata y piden perdón. Sin embargo acusan al primer médico de haberse equivocado y de ser el culpable del sufrimiento del padrastro. Incluso la ministra de Sanidad se excusa y defiende sus "protocolos", mientras señala con el dedo acusador de tapadillo al médico que cumplió con su deber al decir que "habría que aplicar los protocolos con más precisión".

El deber del médico es denunciar cualquier sospecha de maltrato (denunciar no es lo mismo que culpar).

El deber del juez es recabar las pruebas y juzgar si la persona denunciada es culpable o inocente.

El deber de los periodistas y la sociedad es no realizar juicios paralelos y esperar a que el juez (que es el único que puede juzgar) haga su trabajo.

Y el deber de los políticos es estar calladitos cuando toca y tomar las decisiones que sean a su juicio mejores para la sociedad aún a riesgo de perder un puñado de votos.

¿Qué haré yo la próxima vez que vea a un niño o una mujer en mi consulta y sospeche que hay un maltrato? ¿Callarme si tengo alguna duda no vaya a ser que luego me equivoque?.

¡Si tuvieramos en nuestro pais ministros como los polacos otro gallo cantaría!

13 comentarios:

  1. Vergonzoso.

    Encima la culpa para quien menos tiene.

    Estos periodistas se han acostumbrado a hacer y decir lo que les da la gana, aún sin saber de lo que están hablando, y de las consecuencias que puede tener.

    Dr Bonis, me ha parecido bastante interesante este artículo. Te pido que me dejes copiarlo en mi blog (con clara información de quien lo escribió y el blog de donde viene).

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  2. ¿Cuándo han pedido disculpas los periodistas?

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  3. Que huevos tiene la Ministra Polaca! siento mucha envidia...que politicos mediocres tenemos!...fiel reflejo de la sociedad que somos...

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  4. quien filtró la información? quizás un médico con ganas de notoriedad...

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  5. Yo he visto bastantes programas donde los periodistas "pidieron disculpas" diciendo que sí, que fue injusto, pero que "ellos sólo difundieron lo que dijeron previamente los médicos que acusaron a este hombre".

    Vamos, que le echaron la culpa al médico que como buen profesional, miró por el bien de la niña, y no sólo eso, sino que encima diciendo que fue una negligencia médica (vamos, ni presunto ni nada, anda que van a aprender éstos...).

    De verdad que no entiendo a los periodistas, no entiendo cómo una persona puede hablar tanto de cosas que no tiene ni idea.

    Si yo fuese el médico, también me liaría a denuncias con toda la prensa por decir que él cometió una negligencia al acusarlo (porque ya digo que ni siquiera comentan que fue una presunta negligencia).

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  6. Pues yo no estoy de acuerdo, porque fue el médico el que realizó un parte de lesiones falso, que "aderezó" con desgarro vagina y anal y hemorragia en el primero, ¿?!! no alcanzo a comprender que es lo que observó en la paciente.
    Los segundos en incumplir su labor, fue la guardia civil que "supuestamente" filtró el informe médico y policial a la presa.
    Todos pedimos perdón al muchacho,por la parte que nos toca, menos la consejera de sanidad, que ni siquiera va a pedir que se investigue el caso.
    Gracias, y sigue así con tu blog.

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  7. > Pues yo no estoy de acuerdo, porque fue el médico el que realizó un parte de lesiones falso

    Creo que nadie ha leido el parte de lesiones. La responsabilidad del primer médico que atiende al paciente es detectar "posibles casos de maltrato".

    Ese médico no tiene la capacidad, ni es su labor, decidir si eso es un maltrato real o no. Para eso está el juez y el forense, para decidir los casos que son "maltrato" y los que fueron una sospecha.

    Lo que no se puede es culpar al médico que sospecha un maltrato y que como es natural (y su obligación) lo notifica. Luego el juez tendrá que decidir si lo es o no.

    Los que meten la pata son los periodistas y la sociedad por hacer de jueces, creyéndose los más listos.

    Ahora insisten (periodistas y población) en saltarse presunción de inocencia, y vuelven a hacer de jueces diciendo que el médico lo hizo mal, que fue una negligencia. Si creen que fue una negligencia médica lo que tienen que hacer es denunciarlo y ya decidirá el juez.

    A quien habría que meter en la cárcel por negligencia es al periodista que publica una información que es falsa. Es evidente que sacar esa noticia antes de verificar mínimamente los datos es una imprudencia y una negligencia profesional ¿o es que los periodistas son los únicos que pueden equivocarse y salir impunes?.

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  8. > quien filtró la información? quizás un médico con ganas de notoriedad...

    Pudo ser un médico, una enfermera, un celador, un administrativo, alguien del juzgado, alguien de la guardia civil, el encargado de los sistemas informáticos de cualquiera de esos departamentos, incluso alguien de la familia (que tendría un informe médico también).

    ¿Por qué se señala a "un médico"? ¿de nuevo haciendo de jueces detrás del anonimato?.

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  9. Realmente, ya lo habeis dicho todo.

    Vergonzoso.

    He rebuscado por Internet, sin encontrarlas, las declaraciones de la consejera de sanidad canaria, haciendo leña del árbol injustamente caído. Eran sonrojantes y no las he vuelto a encontrar. Lo menos que podría esperarse de esta señora es la dimisión, pero eso - lamentablemente - no lo vamos a ver.

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  10. En otros foros he defendido lo mismo que tú. El médico sabe que el secreto médico le obliga a él y a todos los que participan del acto médico. Seguramente que el médico no habrá defraudado la confianza de la sociedad en ese secreto médico. Sin embargo, no todos los que comparten el acto médico están lo suficientemente concienciados.
    Cuando un chivo expiatorio falla, siempre se busca otro. Se pedirá disculpas al primero por no haber respetado la presunción de inocencia, y con el segundo se actuará igual de mal que con el primero, que para eso es el nuevo chivo expiatorio.

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  11. Yo he trabajado a nivel traumatología infantil, y no es nada fácil determinar y activar toda la maquinaria de sospecha de maltrato. Lo piensas muchas veces, comentas con pediatras, enfermeras, buscas todas las opiniones de adjuntos del hospital que veas por urgencias. Se pasa mal, sabes que te estás metiendo en un berenjenal gordo, a lo mejor con juicios incluidos.

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  12. Como trabajadora de la justicia exculpo totalmente al médico. El tiene un protocolo (valiosísimo, por cierto, para detectar "probables" malos tratos)pero su misión termina ahí, en comunicarlo. Nuestra labor, la de la justicia, empieza aquí. En el caso presente mi opinión es que antes de detener a nadie hay que corroborar la denuncia (con partes médicos, con declaración de los inculpados....)y, en caso de ordenar la detención, desde luego SIN PRENSA.
    ¿De quién es la filtración? Imposible de averiguar. Pero AQUI EMPIEZA LA LABOR DE LA PRENSA. En contrastar la noticia. Es una vergüenza lo que está haciendo la prensa en este país. Y encima aprobado por el Tribunal Constitucional que ha dicho que el derecho a la información prevalece sobre el derecho a la privacidad.Y lo peor es ver a todas las instituciones canarias guardando un minuto de silencio por la niña pensando que había sido víctima de malos tratos. Patético. Pero ¡OJO! lo que le ha pasado a este joven les pasa también a muchos políticos y personajes de la prensa rosa. Se les hace un juicio público sin datos, sin pruebas, solo por una "presunción de culpabilidad". Lo dicho. PATÉTICO.

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  13. Bueno, yo tengo la experiencia de cuando estaba en el instituto, un año en una discoteca me clavé una botella de cristal en un pie (era verano) y fuí al médico de urgencias. Meses después me llegó una citación para el juzgado, para aclarar lo que pasó y ver si quería denunciar o no a la discoteca. Yo pasé del tema, pues fue un accidente y además la botella creo que era de un amigo.

    Cuando era aún mas joven tuve una pelea en el pueblo de mis abuelos con un vecino. Y la verdad es que el otro digamos que "me ganó". Fuí de urgencias pues tenía un ojo morado y me pusieron un collarín por contracturas en el cuello. Mi madre se enfadó con la madre del niño. Pero cuando meses después llegó la guardia civil a mi casa para ver si queríamos denunciar, mi madre dijo que no, que fué una pelea entre dos y punto.

    Con esto quiero ilustrar cómo los médicos cuando ven algo sospechoso lo denuncian, pero al final es la justicia la que actúa. No debemos escandalizarnos tanto. Yo no me enfadé porque los médicos por su cuenta hicieran sus acusaciones. Es más, me sentí protegido.

    Aunque es verdad que para el hombre fue una putada.
    Saludos.

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