martes, 15 de diciembre de 2009

Protector solar y expropiación de la salud

La cultura nos proveyó durante milenios con conductas adecuadas para prevenir y enfrentar las enfermedades, gran parte de las cuales formaban parte de la “medicina de andar por casa”. Si esta no funcionaba, se recurría al curador profesional, medico u otro. Entiendo que un medico estuvo presente en mi nacimiento, hecho raro para la época, explicable por la profesión de mi padre. Luego recuerdo una consulta con el mismo medico a los 10-12 años por una herida profunda, y luego el siguiente medico que me examino era por el reconocimiento para el servicio militar. Para todo lo demás la medicina de andar por casa fue suficiente.

Somos ahora seres aculturados y medicalizados, el recuerdo de la medicina de andar por casa solo provoca sonrisas, ya que para todo debe acudirse al consejo del medico especialista, el dermatólogo para el caso del protector solar, y tantos otros.



Una excelente reflexión sobre medicalización de Alfredo Zurita:


Inicio de vacaciones, lo que implica mas vida al aire libre, por tanto necesidad de protectores solares, ya que como se sabe, los rayos solares son nocivos para la piel blanca, originada en la migración de nuestros antepasados negros hace miles de generaciones hacia regiones de la tierra menos soleadas. La re-emigracion de estos hacia regiones mas soleadas, hace pocas generaciones, crea estos problemas.

Un medico dermatólogo exponía ayer sobre el tema en un canal de TV desaconsejando completa y enérgicamente tales protectores solares fuesen adquiridos según el consejo de los farmacéuticos, y aun médicos no especialistas. Se imponía la consulta con un especialista en dermatología.

Me pregunte si tan complejo es determinar que tipo de protector solar es necesario, que solo un medico especialista puede hacerlo?

El hecho me retrotrajo a mis épocas de estudiante. Aprobé pediatría aliviado, pensando nunca atendería niños, ya que la indicación de una alimentación artificial era tema harto complicado, la mitad del examen versaba sobre eso, y el calculo de calorías, y los distintos componentes químicos de los alimentos debía ser tan exacto, que era muy difícil arribar al mismo mezclando alimentos en diversas proporciones, ya que siempre faltaba o sobraba algo.

Años después el tema planteo un problema al gobierno al decidirse la entrega masiva de leche en polvo, en cantidades que superaban la cantidad de pediatras disponibles para indicarla. Se reunió a los profesores de pediatría, quien luego de una semana de deliberación acordaron que tanto de agua, tanto de leche en polvo y tanto de azúcar era una mezcla standard que podría aconsejarse a las madres en forma uniforme al entregar la leche en polvo.

Estaba allí al recibirse el informe, y no pude menos que, en forma privada, interrogar a mi profesor sobre un cambio tan grande. Le recordé yo había sido alumno suyo, y el famoso tema de examen. Sonrió, y me dijo que tales cálculos eran necesarios en el 1 % de los niños, en el 99 % restante tal mezcla standard funcionaria perfectamente.

A lo largo de mi carrera profesional otros conocimientos de especialistas se revelaron igualmente necesarios en el 1 % de los casos, en los demás una conducta standard era suficiente. Esto en lo técnico, ya que una conducta standard no es posible en la relación medico paciente.

La cultura nos proveyó durante milenios con conductas adecuadas para prevenir y enfrentar las enfermedades, gran parte de las cuales formaban parte de la “medicina familiar”. Si esta no funcionaba, se recurría al curador profesional, medico u otro. Entiendo que un medico estuvo presente en mi nacimiento, hecho raro para la época, explicable por la profesión de mi padre. Luego recuerdo una consulta con el mismo medico a los 10-12 años por una herida profunda, y luego el siguiente medico que me examino era por el reconocimiento para el servicio militar. Para todo lo demás la medicina familiar fue suficiente.

Somos ahora seres aculturados y medicalizados, el recuerdo de la medicina familiar solo provoca sonrisas, ya que para todo debe acudirse al consejo del medico especialista, el dermatólogo para el caso del protector solar, y tantos otros.

El sociólogo Illich desarrollo extensamente el tema en los 70, al que llamo “expropiación de la salud”, recomendando la destrucción de la medicina como la medida mas importante para mejorar la salud de la humanidad, y aunque sus tesis fueron exageradas, crearon un movimiento importante de revisión del concepto “medicina, cuanto mas mejor”, vigente en esas épocas dentro de lo que podríamos llamar el paradigma del progreso indefinido en salud de la mano de la ciencia.

Sabemos ahora que medicina es mejor lo justo, ni menos, pero tampoco mas, aunque será difícil desmedicalizar a la población, y menos aun si al estar medicalizada genera ganancias para alguien.

Quizás las personas interesadas en tomar sol no deberían pasar por pericias psiquiatricas?. Si alguien desea exponerse a algo que ya se sabe es nocivo, no debería asegurarse su salud mental?. Pero no demos ideas, ya hay suficientes.

1 comentario:

  1. Por un lado. De acuerdo con lo de la medicalización. ¿Estamos locos o qué pasa aquí? Ni consejo de farmacéutico, ni de médico ni de dermatólogo. Cualquiera con dos dedos de frente puede elegir su crema solar, su champú anticaspa, las tiritas por si se corta con un folio o el aftershave que prefiera. ¡Hasta ahí podríamos llegar!

    Por otro lado. Es asqueroso como algunas sociedades médicas hacen el ridículo intentando defender su parcelita de negocio. yo lo tengo clarísimo, soy médico y entraré en todas aquellas técnicas diagnósticas y terapéuticas que puedo realizar con pericia, tras formación adecuada, independientemente de lo que digan 4 especialistas que se reunen en su llamada sociedad a decidir lo que sólo pueden hacer ellos en exclusiva. Además, la OMC, la asesoría jurídica de la OMC y la jurisprudencia avalan esta actitud.
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    La sensación ante estas afirmaciones es de vergüenza ajena: "sólo los dermatólogos podemos inidicar cremas solares", "sólo los neurólogos podemos tratar ictus" (eso sí luego no le ingreses uno que esté muy mal en planta, que le jodes la estadística), "sólo los radiólogos podemos hacer ecos", "sólo los digestivos podemos hacer endoscopias", ¡¡¡anda ya!!

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