martes, 29 de diciembre de 2009

Palos, zanahorias y asnos


Ante la indignante y torpe nueva maniobra de nuestros políticos de "premiar" a los médicos de familia que han dado menos bajas laborales se pueden decir muchas cosas. Pero nada mejor que lo que ya dijo uno de los grandes médicos de familia sobre ese tipo de incentivos. Una frase que tendrían que copiar mil veces y aprenderse de memoria esos gerentes empeñados en tratarnos (a médicos y pacientes) como si fueramos imbéciles:

Los palos y las zanahorias verdaderamente provocan movimiento, pero en sistemas muy complicados que requieren con frecuencia decisiones entre prioridades que, a menudo, implican un conflicto, no es sensato aplicar a hombres y mujeres inteligentes métodos que se han inventado para asnos. Tal cosa deprime la moral, destruye la imaginación y elimina la conciencia. Julian Tudor Hart.

sábado, 26 de diciembre de 2009

¿Quién paga la barra libre?




Navidad es una época en la que los niños le piden a Papá Noel qué es lo que quieren y los adultos pagan por ello. El déficit público es cuando los adultos le piden al gobierno lo que quieren y los niños pagan por ello. Richard Lamm.


En las últimas décadas el crecimiento y el bienestar ha estado basado en un progresivo crecimiento del endeudamiento. Seguir con este modelo, simplemente cambiando deuda privada por deuda pública, es sólo un parche, no una alternativa sostenible.. al final la deuda sea pública o privada tiene que ser pagada. GurusBlog


Y qué decir de los médicos y las enfermeras. Suelen ser personas admirables, que hacen lo indecible por salvar vidas y curar enfermedades. Y, cuando nada pueden, son seguramente los primeros en lamentarlo. Pues bien, cada vez es más frecuente que los pacientes y sus familiares, lejos de facilitarles su tarea y sentir agradecimiento hacia ellos, se pongan hechos unos basiliscos cuando se les anuncia que por desgracia no hay remedio. "¿Cómo que no?", gritan enfurecidos, y no es nada raro que peguen a la doctora o al enfermero. "Usted tiene que curar a mi padre de ciento dos años, y si no, es una inepta y se le va a caer el pelo, a usted y a la clínica entera".

[..]

Nuestros Gobiernos suelen ser pusilánimes y no se atreven a poner freno a esta creciente creencia, por parte de la población, de que todo le es debido; aunque sea ella sola, por su cuenta y riesgo, la que se meta en un berenjenal o se exponga a una estafa, "los demás" estamos obligados a salvarla o a resarcirla. Todavía estoy esperando a que algún dirigente se plante y lance este sencillo y razonable mensaje: los ciudadanos son libres siempre, luego deben hacerse responsables de sus actos y decisiones. Javier Marías. El País.

jueves, 24 de diciembre de 2009

El objetivo de una empresa


Curiosamente aún quedan personas en el mundo de la empresa que hablan de que su objetivo es maximizar el beneficio. Los propios economistas clásicos admitían que lo único bueno que tiene este criterio, es que se pueden hacer matemáticas con él. Quizá por esta razón, aún sigue siendo la base de las enseñanzas de teoría microeconómica en algunas facultades. Aunque rídículo, la teoría que se puede hacer con él es mucho más matemáticamente sencilla que con otras alternativas, por lo que quizá se sigue manteniendo para poder escribir artículos.

La teoría económica clásica supone normalmente que el propósito de la empresa es maximizar los beneficios. Este criterio es demasiado restrictivo, y tiene connotaciones perversas que deberían desterrarlo definitivamente del mundo empresarial. Presenta todo tipo de problemas: la propia definición de beneficio, el período sobre el cual se aplica, la dificultad de introducir consideraciones de riesgo para la empresa en su proceso generador de beneficios, y así sucesivamente.

En tiempos recientes este objetivo clásico ha asomado su fea cabeza disfrazado de objetivo neoclásico. Por ejemplo, se ha hablado mucho de maximizar "el valor para el accionista". Este criterio es tan perverso como el del beneficio. El accionista es sólo uno más de los agentes que participan en la vida de la empresa, no ciertamente el más importante, ni tan sólo el central. Detrás de este criterio late un objetivo de fondo que es mucho más cínico que los anteriores y por lo tanto raramente explícito en la práctica. La observación de los movimientos de las empresas muestra que todo parece suceder como si el objetivo implícito de la empresa fuera la maximización del poder (económico y político) de sus (altos) directivos. Sólo con esta hipótesis es posible comprender algunas grandes fusiones bancarias, o las maniobras bursátiles de ciertas compañías. Sólo con esta hipótesis es popsible comprender el cinismo de algunas empresas que pregonan su interés por el cliente, cuando lo zahieren en el momento en el que pueden ejercer su poder.


Fragmento del libro Del buen pensar y mejor hacer: mejora permanente y gestión del conocimiento.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Justicia

Se ha concedido, a título póstumo, la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad* a Su Excelencia Dra. María Eugenia Moreno Martínez, asesinada el pasado mes de abril en el centro de salud de Moratalla (Murcia), donde ejercía su profesión.

*Máxima condecoración civil española que se concede, como honor, distinción y reconocimiento públicos, para premiar méritos, conductas, actividades o servicios relevantes o excepcionales, en el ámbito de la sanidad

Lotería


"La loteria es un impuesto que grava a las personas que no conocen las matemáticas" Robert A. Heinlein.

Y tras las cansinas noticias ayer en la televisión sobre gente "obrera" a la que le ha tocado personalmente he llegado a la conclusión de que es un buen mecanismo de control social. Nada mejor que alimentar la esperanza de que el obrero puede mejorar su situación económica y ascender en la escala social, aunque sea a base de juegos de azar.

De hecho fue el novelista Balzac quien en el siglo XIX ya dijo que "la lotería es el opio de la miseria", frase que parece ser el origen de la que posteriormente acuñó Carl Marx "la religión es el opio del pueblo". Marx seguía la línea apuntada por Pascal quien afirmaba que la fe en un Dios era la "apuesta más segura".

No es por tanto casualidad que en los paises de tradición católica la lotería tenga un cierto aire de "tradición" y además se asocie a la fiesta religiosa de la Navidad.

Según apunta los sociólogos la lotería va más en línea con el pensamiento de "gracia pasiva" católico (propio de España, Italia, Irlanda y sus colonias) mientras que en los paises protestantes "la gracia" tiene un carácter más activo (y los juegos de azar son menos frecuentes).

Sobre cuidados paliativos

He encontrado un interesante video educativo para pacientes y familiares sobre cuidados paliativos.

El futuro de la educación sanitaria (tanto para pacientes como para profesionales) pasa sin duda por la producción audiovisual. El "lenguaje audiovisual" debe aprenderse, como cualquier otro lenguaje.

Y no sería mala idea que los médicos de familia tuvieran nociones básicas de como producir (o editar) un video. Tan importante como aprender a escribir un artículo científico o una historia clínica (que no son sino otras formas de comunicarse).

martes, 22 de diciembre de 2009

¿Público o privado?

Extractos del libro: Economía política de la sanidad: una perspectiva clínica

Cuatro pasos esenciales necesarios para la transición desde un proceso de servicio público a una serie de transacciones mercantiles, o sea, la esencia de la “reforma”.

1. Los servicios tienen que dividirse y configurarse de nuevo como unidades productoras de mercancías que resulten vendibles en forma de paquetes y más o menos normalizados – la modificación conjunta de los servicios.
2. Hay que convencer como sea al público para que prefiera obtener los servicios en esta nueva forma de “mercancías”.
3. Deben configurarse y motivarse de nuevo las plantillas existentes para que generen estas “mercancías” para el beneficio de empresarios que funcionan para obtener rentabilidad.
4. Hay que mantener los servicios públicos aunque no sean rentables, porque los riesgos de los inversores privados deben limitarse mediante garantías continuadas por parte del Estado.

[...]

Los cuidados superfluos para los sanos hipocondríacos eran rentables porque las técnicas que había que aplicar y los resultados que se obtendrían con ellas eran previsibles y se podían reducir los costes mediante la producción en masa por parte de compañías competitivas que llevasen a cabo actuaciones especializadas fragmentadas. En el extremo opuesto, se encuentran las necesidades extremadamente complicadas y escasamente predecibles de los enfermos con múltiples enfermedades crónicas, que son susceptibles de poderse estabilizar o incluso recuperarse mediante una atención continuada, asidua e imaginativa, por parte de los médicos generales, apoyados con ocasionales derivaciones a los especialistas. Esto requería médicos generales que trabajasen en la comunidad, con conocimientos de su área y de las personas de la misma, así como especialistas hospitalarios. Los planes de “atención médica gestionada" compiten ahora entre sí para captar a personas sanas y rechazar a los enfermos que no son rentables.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Salvando vidas

Leido en el blog de Cofiño: "la necesidad de revitalizar la Atención Primaria pasa por la necesidad de reorientar los sistemas económicos. Y que incluso por muy potentes que sean determinados modelos de Atención Primaria en paises desarrollados, no tienen ningún tipo de poder en favorecer el desarrollo de otros organismos que influyen de forma significativa en mejorar la salud de las poblaciones. Esto lo observamos anualmente: Salud se come los presupuestos en detrimento de otras estructuras (educación, medio ambiente, trabajo) que tienen un papel clave en la mejoría de la salud de la población. Y el crecimiento es un crecimiento perverso: más incremento no produce una estabilización del presupuesto y una meseta en la que se puedan volver a reorientar presupuestos a educación o cultura o trabajo sino que seguirán invirtiendose por los años de los años en Salud, en un Ouroboros esotérico, de complicado control."

¿quién "salva" más vidas si lo hace bien? ¿quién mata gente si lo hace mal? ¿el cirujano que hace trasplantes cardiacos? ¿o el político o gerente de una multinacional cada vez que toma una decisión?

Ya lo dijo Virchow: “La medicina es una ciencia social y la política no es otra cosa que medicina en gran escala”.

La paradoja del pavo

La estadística y los conocimientos probabilísticos aplicados son la base de nuestro conocimiento; la estadística es lo que te asegura que algo es cierto, falso o simplemente anecdótico; es la "lógica de la ciencia"; es el instrumento para la gestión de riesgos; es la herramienta práctica de la epistemología; no puedes ser un intelectual moderno y no pensar probabilísticamente; pero... no seamos capullos. Los problemas son mucho más complicados de lo que le parecen al usuario casual y mecanicista que dejó de estudiar probabilidad tras la universidad. Las estadísticas pueden engañarte. De hecho están engañando al gobierno ahora mismo. Incluso pueden poner al sistema en bancarrota (asumámoslo: el uso de métodos probabilísticos para la estimación de riesgos es lo que ha destruido el sistema financiero).

O como dice mi metáfora favorita: un pavo es alimentado durante 1000 días - todos los días le confirma a su departamento de estadística que la raza humana se preocupa de su bienestar "con una significación estadística cada vez mayor". El día 1001 el pavo se lleva una sorpresa.


Una interesante lectura sobre los límites de la estadística y "el cuarto cuadrante".

martes, 15 de diciembre de 2009

Dedicado a vosotros










A los "mandamases" y "nuevas generaciones", va por vosotros.

De la consulta del médico de cabecera

Lo que pocas veces se revela, lo que casi nunca se dice en otros contextos, es el contenido habitual de la práctica médica. De la enfermedad sexual a las miserias económicas, del duelo al dolor amenazante, del paro al vértigo, del embarazo a la muerte, nada es ajeno a la consulta del médico de cabecera. Por ello el acto clínico es siempre sagrado.

Del artículo Consultas sagradas: serenidad en el apresuramiento.

Protector solar y expropiación de la salud

La cultura nos proveyó durante milenios con conductas adecuadas para prevenir y enfrentar las enfermedades, gran parte de las cuales formaban parte de la “medicina de andar por casa”. Si esta no funcionaba, se recurría al curador profesional, medico u otro. Entiendo que un medico estuvo presente en mi nacimiento, hecho raro para la época, explicable por la profesión de mi padre. Luego recuerdo una consulta con el mismo medico a los 10-12 años por una herida profunda, y luego el siguiente medico que me examino era por el reconocimiento para el servicio militar. Para todo lo demás la medicina de andar por casa fue suficiente.

Somos ahora seres aculturados y medicalizados, el recuerdo de la medicina de andar por casa solo provoca sonrisas, ya que para todo debe acudirse al consejo del medico especialista, el dermatólogo para el caso del protector solar, y tantos otros.



Una excelente reflexión sobre medicalización de Alfredo Zurita:


Inicio de vacaciones, lo que implica mas vida al aire libre, por tanto necesidad de protectores solares, ya que como se sabe, los rayos solares son nocivos para la piel blanca, originada en la migración de nuestros antepasados negros hace miles de generaciones hacia regiones de la tierra menos soleadas. La re-emigracion de estos hacia regiones mas soleadas, hace pocas generaciones, crea estos problemas.

Un medico dermatólogo exponía ayer sobre el tema en un canal de TV desaconsejando completa y enérgicamente tales protectores solares fuesen adquiridos según el consejo de los farmacéuticos, y aun médicos no especialistas. Se imponía la consulta con un especialista en dermatología.

Me pregunte si tan complejo es determinar que tipo de protector solar es necesario, que solo un medico especialista puede hacerlo?

El hecho me retrotrajo a mis épocas de estudiante. Aprobé pediatría aliviado, pensando nunca atendería niños, ya que la indicación de una alimentación artificial era tema harto complicado, la mitad del examen versaba sobre eso, y el calculo de calorías, y los distintos componentes químicos de los alimentos debía ser tan exacto, que era muy difícil arribar al mismo mezclando alimentos en diversas proporciones, ya que siempre faltaba o sobraba algo.

Años después el tema planteo un problema al gobierno al decidirse la entrega masiva de leche en polvo, en cantidades que superaban la cantidad de pediatras disponibles para indicarla. Se reunió a los profesores de pediatría, quien luego de una semana de deliberación acordaron que tanto de agua, tanto de leche en polvo y tanto de azúcar era una mezcla standard que podría aconsejarse a las madres en forma uniforme al entregar la leche en polvo.

Estaba allí al recibirse el informe, y no pude menos que, en forma privada, interrogar a mi profesor sobre un cambio tan grande. Le recordé yo había sido alumno suyo, y el famoso tema de examen. Sonrió, y me dijo que tales cálculos eran necesarios en el 1 % de los niños, en el 99 % restante tal mezcla standard funcionaria perfectamente.

A lo largo de mi carrera profesional otros conocimientos de especialistas se revelaron igualmente necesarios en el 1 % de los casos, en los demás una conducta standard era suficiente. Esto en lo técnico, ya que una conducta standard no es posible en la relación medico paciente.

La cultura nos proveyó durante milenios con conductas adecuadas para prevenir y enfrentar las enfermedades, gran parte de las cuales formaban parte de la “medicina familiar”. Si esta no funcionaba, se recurría al curador profesional, medico u otro. Entiendo que un medico estuvo presente en mi nacimiento, hecho raro para la época, explicable por la profesión de mi padre. Luego recuerdo una consulta con el mismo medico a los 10-12 años por una herida profunda, y luego el siguiente medico que me examino era por el reconocimiento para el servicio militar. Para todo lo demás la medicina familiar fue suficiente.

Somos ahora seres aculturados y medicalizados, el recuerdo de la medicina familiar solo provoca sonrisas, ya que para todo debe acudirse al consejo del medico especialista, el dermatólogo para el caso del protector solar, y tantos otros.

El sociólogo Illich desarrollo extensamente el tema en los 70, al que llamo “expropiación de la salud”, recomendando la destrucción de la medicina como la medida mas importante para mejorar la salud de la humanidad, y aunque sus tesis fueron exageradas, crearon un movimiento importante de revisión del concepto “medicina, cuanto mas mejor”, vigente en esas épocas dentro de lo que podríamos llamar el paradigma del progreso indefinido en salud de la mano de la ciencia.

Sabemos ahora que medicina es mejor lo justo, ni menos, pero tampoco mas, aunque será difícil desmedicalizar a la población, y menos aun si al estar medicalizada genera ganancias para alguien.

Quizás las personas interesadas en tomar sol no deberían pasar por pericias psiquiatricas?. Si alguien desea exponerse a algo que ya se sabe es nocivo, no debería asegurarse su salud mental?. Pero no demos ideas, ya hay suficientes.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Medicina rural



"Sabeis lo que es el ojo de las mil arrugas ¿no?"... y por supuesto siendo medicina rural que no falte el detalle de la pajarita y "el practicante"... :-)

jueves, 10 de diciembre de 2009

Carta abierta a Viviana Montenegro

Estimada colega,

Leo con asombro tus declaraciones en Diario Médico como representante de la Asociación de Médicos Extracomunitarios sin título Homologado.

En ella afirmas que "Es inviable denunciar al foráneo sin título oficial por intrusismo".

Me gustaría trasmitirte mis reflexiones sobre lo que diferencia a un "Estado de Derecho" de una "República Bananera".

En un Estado de Derecho existe división de poderes de modo que el poder judicial actúa de forma independiente. Esto da garantías de que si el poder ejecutivo (gobierno) comete actos que van en contra de las leyes promulgadas por el poder legislativo, estos actos serán perseguidos y penados según el caso. En una República Bananera los tres poderes se confunden, de modo que el gobierno puede saltarse la ley a la torera, y por ejemplo contratar médicos sin título de especialista oficial.

En un Estado de Derecho existen una serie de leyes y normativas, decididas democráticamente por el conjunto de los ciudadanos que regulan ciertas actividades consideradas de interés general, como por ejemplo la atención sanitaria. El objetivo de esta normativa es doble: por un lado proteger al ciudadano asegurando la calidad de los servicios y por otra proteger los intereses legítimos de los profesionales, evitando el intrusismo y la competencia desleal. En una República Bananera las leyes son papel mojado y siempre hay alguien que encuentra una excusa más o menos razonable para no cumplir la norma, por supuesto para defender sus intereses particulares.

En cualquier sociedad que presuma ser un Estado de Derecho las reglas del juego son claras y trasparentes y se aplican a todos por igual. En una Republica Bananera las reglas de juego son oscuras, lo que conlleva privilegios a algunos.

España es una joven democracia, de apenas 30 años. Si algo quedó claro durante la transición de la dictadura a la democracia era que los ciudadanos españoles aspiraban a vivir en un Estado de Derecho y no en una República Bananera.

Ese deseo nos ha llevado a algunos logros. Por ejemplo, a que cualquier ciudadano independientemente de su estatus social pueda estudiar medicina: siempre que consiga la nota de corte adecuada en los exámenes de acceso a la Universidad.

También a la creación del sistema de formación de especialistas MIR, donde cualquier licenciado en medicina (incluso extranjero) puede acceder a esa formación superando un exámen. Si el exámen MIR es idóneo o no para la selección de especialistas puede discutirse, pero lo que es indiscutible es que se trata de un método objetivo y trasparente lo cual nos acerca más a un Estado de Derecho que es en el fondo lo que como europeos y españoles buscamos la mayoría.

¿Y por qué huimos de la República Bananera como alma que lleva el diablo? Por la misma razón por la que muchos de los ciudadanos latinoamericanos huyen de sus Repúblicas Bananeras particulares. Porque la opacidad en las reglas de juego y el saltarse las normas cada vez que conviene a alguien lo que produce a la larga es injusticia social, privilegios inadmisibles, crisis en la confianza de los ciudadanos, corrupción generalizada y una carrera hacia adelante en un "salvese quien pueda".

Puedo entender la situación de los médicos extracomunitarios que desean trabajar en España como especialistas. Pero lo único que nos garantiza que vivimos en un Estado de Derecho es que las normas se cumplan.

Quien no tiene un título oficial no es oficialmente un especialista, y por lo tanto si trabaja como tal está cometiendo un delito de intrusismo. Y es denunciable. Y debe ser denunciado.

Pretender que se haga "la vista gorda" y que no se apliquen las leyes vigentes puede poner en peligro la calidad asistencial. Además atenta contra los derechos de miles de médicos, españoles y también extracomunitarios, que han asumido el concepto de Estado de Derecho y por tanto asumido las reglas de juego. Muchos de ellos presentándose al exámen MIR y dedicando 4 o 5 años de su vida a obtener el título de especialista oficial.

Vivir en un Estado de Derecho es lo que entre otras cosas te permite a tí y a tu asociación defender vuestros intereses particulares. Pero si finálmente lo lograis y conseguís saltaros las reglas de juego estaremos un poco más cerca de aquello de lo que huis: la República Bananera.

*Nota al lector: propongo crear una Asociación del Médico Especialista con Título Oficial. Los objetivos de la asociación serían defender nuestros derechos como especialisas oficiales y denunciar el intrusismo (por vía legal). Quien esté interesado que contacte conmigo.

Burrocracia

Caso real leido en el grupo antiburocracia:

Paciente al que derivo a oftalmología para valoración de cataratas, el oftalmólogo le deriva a hospital de referencia para intervención quiruúgica, le hacen faquectomía quirurgica de un ojo, le revisa en zona a los 15 dias y le dice que "vaya a su médico de cabecera para pedirle una hoaj de interconsulta para poder intervenirle del otro ojo" .....menos mal que sólo tenemos dos ojos.....

Quizá deberíamos dar un parte de interconsulta de cada articulación para el reumatólogo o una por lesión para el dermatólogo.....y una por neurona para el neurólogo????...

Descubriendo América

Los estadounidenses están redescubriendo su América particular, en lo que al sistema sanitario se refiere. Parece evidente que su modelo no funciona, siendo como es el más costoso del mundo con unos resultados globales en salud bastante mediocres.

En este post los de la Mayo Clinic (una de las más importantes empresas de hospitales del pais) dicen que los planes de ampliar la cobertura Medicare (sanidad pública gratuita) al grupo de pacientes entre 55 y 64 años es una mala idea. Que lo importante para controlar el gasto es establecer sistemas de pago que se centren en actividades que creen "valor" (en vez de actividad por actividad, que es lo que tienen ahora).

Pero hay un comentario en ese post que no tiene desperdicio. Lo hace un ingeniero industrial y creo que da en el clavo: "Constantemente escucho lo de pagar por valor. Me encantaría que alguien me explicara cómo se consigue eso. [..] Lo único que se es que al menos el 70% de los costes sanitarios tienen que ver con el gasto en personal. Si reduces el gasto sanitario tienes que o bien reducir los sueldos del personal o bien eliminar personal."

Y ese (salarios bajos o escaso personal) es el secreto; la piedra filosofal que hace que España sea de los paises con un sistema sanitario público más eficientes del mundo: la explotación del personal sanitario. No hay trucos, ni fórmulas mágicas de gestión. Sólo salarios bajos y sanitarios con más sobrecarga de trabajo.

Aún así resulta curioso (aunque esperable) que sea precisamente ahora, cuando la generación babyboom norteamericana se acerca a los 60 años y empieza a necesitar asistencia médica de verdad, cuando se plantea políticamente la reforma del sistema sanitario.

Presiento algunos cambios en España dentro de 15 años cuando nuestra generación babyboom ronde los 70. Entonces ya no necesitarán tantos especialistas sino médicos generales (es bien sabido que a partir de los 70 la gente empieza a cansarse de ir al especialista). Probablemente veamos un resurgir de la medicina de familia, a no ser que ya no queden médicos de familia y sean los internistas y sus "unidades de hospitalización domiciliaria" los que se queden con el pastel.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Momentos sagrados

Yo he visto cosas que no creeriais.

A un padre de familia llorar y a un moribundo sonreir.

He estrenado pastilla de jabón en la casa del pobre y comido en la mesa del poderoso. Desde mi consulta he sido testigo de la grandeza y la miseria humana. He compartido la angustia del diagnóstico incurable y la alegría de anunciar una nueva vida.

Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.

Es hora de marchar.


Dedicado a un médico de cabecera el día de su jubilación.

Feliz navidad pandémica



Más increibles fotos sobre la "pandemia" aquí

La verdad de la historia

Curiosa tendencia la de los humanos a distorsionar la historia para defender una u otra postura.

Recojo del blog de Andreu Segura la verdadera historia del Miserere mei. La ministra de cultura para defender los derechos de autor pone como ejemplo a Mozart, diciendo más o menos que si hubiese tenido derechos de autor en su época no habría muerto pobre.

Sin embargo si atendemos a los hechos Mozart cometio un claro ejemplo de "piratería" como bien cuentan en El País:

En el siglo XVIII, el Miserere mei, Deus de Gregorio Allegri (1582-1652) sólo se interpretaba en la basílica de San Pedro y los palacios contiguos. Los Papas tenían la propiedad de la partitura y la guardaban en los archivos vaticanos, para preservar el misterio de la exquisita composición coral: su publicación estaba penada con la excomunión. Sólo existían tres copias, en manos del emperador del Sacro Imperio, del rey de Portugal y del padre Martini, un músico franciscano. En 1770, con 14 años, Mozart visitó Roma y acudió a la Capilla Sixtina, donde escuchó el Miserere. A la salida, de memoria, reprodujo con exactitud la partitura. Regresó unos días después para corregir algunos detalles y al cabo de poco tiempo regaló su copia al historiador británico Charles Burney, quien en 1771 la publicó en Londres.

Gracias a lo cual disfrutamos hoy en día de una magnífica expresión del sentimiento de religiosidad y trascendencia que vive en todo ser humano.



Hablando también de rigor en la interpretación de la historia (o las historias) resulta curioso reflexionar sobre las creencias religiosas.

La razón de no ir a trabajar ayer era la celebración de la "inmaculada concepción" de María. Dogma de fe de la iglesia católica que viene a afirmar que la madre de Cristo se quedó embarazada siendo virgen. [Corrijo, este es el dogma de la virginidad, el de la inmaculada concepción se refiere a que la virgen fue concebida sin pecado original] Y aunque yo he visto con mis propios ojos a una virgen de más de 60 años embarazada de gemelos, los católicos de verdad (y no los de pose y postín) creen firmemente que algo similar ocurrió hace 2000 años sin fecundaciones in vitro de por medio.

Sin embargo aún más inquietante resulta otro de los dogmas de fe de los católicos (y recordemos que dudar de un dogma de fe es pecado) que se conmemora el 15 de agosto: la asunción de la virgen. Dicho dogma (que sólo es dogma desde 1950) afirma que María murio, pero su cuerpo no llegó a descomponerse sino que ascendió al cielo, como hizo el cuerpo de Cristo.

sábado, 5 de diciembre de 2009

El síndrome de hiperactividad y las escuelas

Una magnífica conferencia sobre cómo las escuelas destruyen la creatividad. Una interesante reflexión que nos hace plantearnos si el famoso "Síndrome del niño hiperactivo" existe como enfermedad "biológica" o se trata del resultado de un conjunto de expectativas y estructuras socialmente creadas.

Si fueras un extraterrestre y te preguntaras por el propósito de nuestro sistema educativo, tendrías que concluir tras ver quienes son premiados y quienes triunfan, que el único objetivo del sistema educativo es producir profesores universitarios.



jueves, 3 de diciembre de 2009

Justificantes

Pregunta un tío en un foro:

"Buenas pues eso habeis si me podeis hechar una mano como consigo un justificante medico para ausentarme el jueves, falsificarlo? hay algo por internet que luego se pueda imprimir? toda aportacion es de ayuda, gracias de antemano"

Y otro le responde:

"Que gilipollez.

Si vas el viernes al médico y le dices que el jueves estuviste malo, vomitando y con diarrea, te dará un justificante sin más.

Hay que ser un poco más avispado a veces.."


Personalmente nunca doy ningún "justificante" con caracter retroactivo. Claro que eso me ha costado alguna que otra acalorada discusión por parte de los pacientes que no entiende mi postura ("a usted que le cuesta"). Y quien sabe si alguno llevará una escopeta en el bolsillo.

Pero mientras haya médicos que hagan certificados sin control los pacientes creerán que todo el monte es orégano.

¿La solución?... quizá tendrían que buscarla las empresas (y contratar a sus propios policías/investigadores/peritos) y no los médicos (que estamos para atender pacientes y no para controlar el absentismo laboral).

martes, 1 de diciembre de 2009

Así escriben la historia los sinvergüenzas

El padrastro de una niña de 3 años acude a urgencias porque la niña se ha caido de un columpio.

El médico que la atiende ve algunas lesiones que le hacen sospechar (insisto, sospechar) que podría estar ante un caso de maltrato infantil y violación.

El médico aplica el protocolo correspondiente, cuya finalidad es detectar el máximo número de casos de maltrato infantil.

El juez, siguiendo sus propios protocolos y por prudencia ordena la detención del presunto maltratador mientras se esclarecen los hechos. Mientras tanto solicita una autopsia para tener más datos sobre el caso.

La prensa, siguiendo sus protocolos de búsqueda de morbo y audiencia y antes de que la justicia haya decidido si el padrastro es culpable o inocente inicia un juicio público paralelo donde se condena al padrastro de violador, difundiendo sus imágenes y los detalles escabrosos a toda España.

La sociedad, siguiendo sus protocolos de presunción de culpabilidad, condena al padrastro sin tener pruebas sino solo "indicios".

Los políticos y demás calaña, siguiendo sus protocolos de "ganar votos a toda costa" se manifiestan públicamente corroborando la condena del padrastro, que todavía no ha sido juzgado por ningún juez.

La guardia civil, siguiendo sus protocolos de "conseguir que el detenido se derrumbe y confiese" le muestran al padrastro las fotos de la autopsia.

El padrastro se derrumba psicológicamente, pero no confiesa y termina ingresado por colapso nervioso.

La autopsia que mandó el juez, y que realiza un médico, desmiente la existencia de malos tratos o violaciones. El juez ante la ausencia de pruebas ordena la liberación del padrastro y le declara inocente.

La sociedad, los periodistas y los políticos han metido la pata y piden perdón. Sin embargo acusan al primer médico de haberse equivocado y de ser el culpable del sufrimiento del padrastro. Incluso la ministra de Sanidad se excusa y defiende sus "protocolos", mientras señala con el dedo acusador de tapadillo al médico que cumplió con su deber al decir que "habría que aplicar los protocolos con más precisión".

El deber del médico es denunciar cualquier sospecha de maltrato (denunciar no es lo mismo que culpar).

El deber del juez es recabar las pruebas y juzgar si la persona denunciada es culpable o inocente.

El deber de los periodistas y la sociedad es no realizar juicios paralelos y esperar a que el juez (que es el único que puede juzgar) haga su trabajo.

Y el deber de los políticos es estar calladitos cuando toca y tomar las decisiones que sean a su juicio mejores para la sociedad aún a riesgo de perder un puñado de votos.

¿Qué haré yo la próxima vez que vea a un niño o una mujer en mi consulta y sospeche que hay un maltrato? ¿Callarme si tengo alguna duda no vaya a ser que luego me equivoque?.

¡Si tuvieramos en nuestro pais ministros como los polacos otro gallo cantaría!