Estimada colega,
Leo con asombro tus declaraciones en
Diario Médico como representante de la Asociación de Médicos Extracomunitarios sin título Homologado.
En ella afirmas que "Es inviable denunciar al foráneo sin título oficial por intrusismo".
Me gustaría trasmitirte mis reflexiones sobre lo que diferencia a un "Estado de Derecho" de una "República Bananera".
En un Estado de Derecho existe división de poderes de modo que el poder judicial actúa de forma independiente. Esto da garantías de que si el poder ejecutivo (gobierno) comete actos que van en contra de las leyes promulgadas por el poder legislativo, estos actos serán perseguidos y penados según el caso. En una República Bananera los tres poderes se confunden, de modo que el gobierno puede saltarse la ley a la torera, y por ejemplo contratar médicos sin título de especialista oficial.
En un Estado de Derecho existen una serie de leyes y normativas, decididas democráticamente por el conjunto de los ciudadanos que regulan ciertas actividades consideradas de interés general, como por ejemplo la atención sanitaria. El objetivo de esta normativa es doble: por un lado proteger al ciudadano asegurando la calidad de los servicios y por otra proteger los intereses legítimos de los profesionales, evitando el intrusismo y la competencia desleal. En una República Bananera las leyes son papel mojado y siempre hay alguien que encuentra una excusa más o menos razonable para no cumplir la norma, por supuesto para defender sus intereses particulares.
En cualquier sociedad que presuma ser un Estado de Derecho las reglas del juego son claras y trasparentes y se aplican a todos por igual. En una Republica Bananera las reglas de juego son oscuras, lo que conlleva privilegios a algunos.
España es una joven democracia, de apenas 30 años. Si algo quedó claro durante la transición de la dictadura a la democracia era que los ciudadanos españoles aspiraban a vivir en un Estado de Derecho y no en una República Bananera.
Ese deseo nos ha llevado a algunos logros. Por ejemplo, a que cualquier ciudadano independientemente de su estatus social pueda estudiar medicina: siempre que consiga la nota de corte adecuada en los exámenes de acceso a la Universidad.
También a la creación del sistema de formación de especialistas MIR, donde cualquier licenciado en medicina (incluso extranjero) puede acceder a esa formación superando un exámen. Si el exámen MIR es idóneo o no para la selección de especialistas puede discutirse, pero lo que es indiscutible es que se trata de un método objetivo y trasparente lo cual nos acerca más a un Estado de Derecho que es en el fondo lo que como europeos y españoles buscamos la mayoría.
¿Y por qué huimos de la República Bananera como alma que lleva el diablo? Por la misma razón por la que muchos de los ciudadanos latinoamericanos huyen de sus Repúblicas Bananeras particulares. Porque la opacidad en las reglas de juego y el saltarse las normas cada vez que conviene a alguien lo que produce a la larga es injusticia social, privilegios inadmisibles, crisis en la confianza de los ciudadanos, corrupción generalizada y una carrera hacia adelante en un "salvese quien pueda".
Puedo entender la situación de los médicos extracomunitarios que desean trabajar en España como especialistas. Pero lo único que nos garantiza que vivimos en un Estado de Derecho es que las normas se cumplan.
Quien no tiene un título oficial no es oficialmente un especialista, y por lo tanto si trabaja como tal está cometiendo un delito de intrusismo. Y es denunciable. Y debe ser denunciado.
Pretender que se haga "la vista gorda" y que no se apliquen las leyes vigentes puede poner en peligro la calidad asistencial. Además atenta contra los derechos de miles de médicos, españoles y también extracomunitarios, que han asumido el concepto de Estado de Derecho y por tanto asumido las reglas de juego. Muchos de ellos presentándose al exámen MIR y dedicando 4 o 5 años de su vida a obtener el título de especialista oficial.
Vivir en un Estado de Derecho es lo que entre otras cosas te permite a tí y a tu asociación defender vuestros intereses particulares. Pero si finálmente lo lograis y conseguís saltaros las reglas de juego estaremos un poco más cerca de aquello de lo que huis: la República Bananera.
*Nota al lector: propongo crear una Asociación del Médico Especialista con Título Oficial. Los objetivos de la asociación serían defender nuestros derechos como especialisas oficiales y denunciar el intrusismo (por vía legal). Quien esté interesado que contacte conmigo.