En el preámbulo de la tan debatida ley de área única y libertad de elección puede leerse una evidente declaración de intenciones e ideario político de la "derecha española" (representada por el Partido Popular, recordemos que con mayoría absoluta y legitimidad democrática en la Comunidad de Madrid):
"La Libertad es el valor esencial y el principio organizador de toda sociedad avanzada y necesita para su ejercicio efectivo materializarse en realidades concretas. Para ello es preciso dar más protagonismo a la sociedad y a los individuos que la componen y profundizar en la libertad de elección de los usuarios de los servicios públicos, en especial, de aquellos que más afectan a su esfera individual, como es la asistencia sanitaria."
Desde luego creo que nadie medianamente razonable estaría en desacuerdo con esa declaración de intereses. Por supuesto la cuestión clave es si existen "otros intereses no declarados" y lo que en la práctica (y no en el bonito mundo de los brindis políticos al Sol) significa implantar esa "libertad".
No vaya a ser que a los "liberales" les pase como a los comunistas, que lees cualquier discurso de la pasionaria y te parece que tienen razón, pero ya demostró la historia que una cosas son las intenciones y otra ponerlas en práctica.
Yo me quedo con la frase de un gran economista llamado Sampedro: "Dicen que el mercado es la libertad, pero a mí me gustaría saber qué libertad tiene en el mercado quien va sin un céntimo. Cuando se habla de la libertad hay que preguntarse inmediatamente: ¿la libertad de quién?"
jueves, 25 de febrero de 2010
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