Para crear nuevos enfermos nada mejor que inventarse alguna enfermedad. El modus operandi es más o menos el siguiente:
1) coge un trastorno o característica o proceso natural pero algo "molesto" que sea bastante frecuente (calvicie, menopausia, niños traviesos, timidez)...
2) algunos casos extremos de esa característica pueden necesitar tratamiento médico o psicológico, céntrate primero en mostrar esos casos
3) ahora extiende la enfermedad a cualquier persona que tenga algún síntoma o característica compatible, escribe unos artículos en algún suplemento de salud... y ¡voilá!... habrás convertido a un monton de tímidos, mujeres con menopausia, chavales con entradas o padres de niños revoltosos en una nueva fuente de ingresos.
Un caso paradigmático y recientemente detectado es el de la alexitimia y Mayka González, periodista "especializada en salud" con antecedentes de invención de enfermedades.
En el propio periódico El Pais podíamos leer acerca de un artículo publicado por esa periodista sobre el tratamiento del dolor: La información sigue peligrosamente el esquema de las nuevas estrategias que la industria farmacéutica emplea para promover la prescripción de sus fármacos, una vez erradicados los escandalosos incentivos con que premiaban a los médicos. De hecho, los médicos no son ya el único objetivo de los departamentos de mercadotecnia de los laboratorios. Ahora tratan de influir sobre la prescripción a través de los propios pacientes. Esa estrategia consiste en hacer emerger (a veces incluso crear) un problema de salud, movilizando a especialistas de prestigio y si es posible, pacientes, con el objetivo de "sensibilizar" sobre el problema para el cual tienen la solución.
Sin embargo en el suplemento de salud semanal la inventora de enfermedades vuelve a la carga y publica esta vez un artículo sobre la "alexitimia". Comprobamos como su modus operandi no ha cambiado:
1)seleccionamos la característica frecuente y "molesta":
Pistas para reconocerlos La alexitimia se descubre sobre todo en las relaciones más íntimas y personales... comparten algunos de los siguientes rasgos: Poco habladores, serios, aburridos y secos.
¿Eres poco hablador? ¿aburrido? ¿seco?... no es que seas un antipático... ¡es que estás enfermo!.
2) ilustramos con casos extremos (incluso patológicos)
Se ha observado, por ejemplo, en los supervivientes de los campos de concentración nazis.
3) extendemos la enfermedad a toda la población generando una demanda de consultas a expertos y de fármacos (o de algún dispositivo con buen margen de beneficios)
Su manejo terapéutico es complejo”, explica Alonso-Fernández. “Hay que recurrir a fármacos que estimulen los sistemas de neurotransmisores noradrenérgico y dopaminérgico o, por el contrario, que los inhiban. La psicoterapia se basa en que aprendan a reconocer sus sentimientos y a expresarlos”. Pero la mayoría de ellos no están diagnosticados y suelen causar problemas de convivencia, sobre todo de pareja, por su incomunicación e incapacidad para compartir.
No es difícil imaginarse a la típica mujer (o el típico marido) al que su pareja ya no hace ni caso diciéndole que no es que ya no le quiera sino que sufre "alexitimia" y corriendo raudo y veloz a la consulta del Dr Alonso-Fernández para conseguir su dosis de psicoterapia y de estimulador noradrenérgico.
Ay Mayka, Mayka... ¿ya vuelves a las andadas?
PD: Rafa Bravo aporta una idea genial. Podríamos utilizar el test de Voight-Kampf para detectar alexitímicos en nuestras consultas de atención primaria. Con la ventaja de que para hacer el test hacen falta aparatitos (iridógrafo, una especie de ventilador mecánico) así que seguro que algún fabricante de dispositivos médicos subvenciona los cursos de formación continuada (para no depender siempre de la industria farmaceútica):
Alucino. He trabajado a nivel de investigación con el tema de la Alexitimia, pero descubro ahora que lo tratan como una enfermedad. Esto es la pera. La Alexitima, para mi, es una forma de llamar a una forma de funcionar que excluye las emociones de la forma de explicar la propia experiencia (conductual, cognitiva y fisiológica) y la de los demás. Es una forma de donominar una dificultad o una manera de entender las cosas. En mi caso, lo relacioné con las conductas de juego excesivo. Pero solo como forma de denominar algo, no como algo que hay que tratar o medicar. Simplemente se trata de conseguir que la persona observe y tenga en cuenta sus emociones el los procesos de toma de decisión, y a la hora de explicarse y explicar sus conductas.
ResponderEliminarPero bueno........así estan las cosas. Alucino en colores.
Aquí tienes el enlace al artículo en El País:
ResponderEliminarhttp://www.elpais.com/articulo/portada/Analfabetos/emocionales/elpepusoceps/20100404elpepspor_12/Tes
Por cierto, el párrafo sobre la pregunta del camión a 100 km/h es antológico... jajajajajaja
ResponderEliminar¿Y qué te parece este otro artículo? Conjurar la tristeza
ResponderEliminarpropongo el Voight Kampf como test diagnóstico de la alextimia , aunque inicialmente diseñado para distinguir a los replicantes de los humanos, al servir para detectar respuestas emocionales iría de perlas para desenmascarar a alextimicos (y ademas hay una versión para atención primaria)
ResponderEliminarEl espíritu del Dr. Nok nunca murió... incluso tengo serias dudas de que el propio Dr. Nok haya muerto
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