martes, 13 de abril de 2010

Igualas médicas

Interesante documento que explica la vida y condiciones económicas del médico del pueblo de Churraca de finales del siglo XIX (el Doctor Antonio Lacal).

En él se describe el salario del médico así como la existencia de la "iguala", un pago anual que hacían todos los vecinos del pueblo, precursor de nuestros sistemas de "seguridad social".

"La asistencia sanitaria a las familias se realizaba mediante el contrato con el médico de una cantidad fija para las atenciones necesarias durante todo el año. Este contrato o Iguala Médica permite al facultativo organizar sus ingresos de una manera estable. Estos ingresos están detallados en el libro de la Iguala de Antonio Lacal de su propio puño y letra. Las anotaciones del libro de la Iguala, que conserva la familia, empiezan en 1885 y llegan hasta 1924, el año de su fallecimiento. El Libro de la Iguala Médica de don Antonio Lacal registra con sus nombres y cuotas anuales un total de 143 familias en 1890, 121 familias en 1900 y 99 familias en 1911. Las cuotas se abonan en dos períodos semestrales, en enero y agosto de cada año. En el primer año se registran cuotas que van desde 320 reales de vellón (80 pesetas) hasta cuarenta reales (10 pesetas)."



El modelo de iguala hacía que los médicos permanecieran durante 45 años ejerciendo en el mismo pueblo, atendiendo a los pacientes en "la casa del médico" y en el propio domicilio de los mismos.

Existe sin embargo la idea de que los médicos de pueblo en la España de principios de siglo XX pasaban grandes penurias, al igual que los maestros de escuela. Pero ¿qué hay de cierto en esa leyenda?.

Como vemos el médico cobraba en 1885 un rango entre 10 pesetas y 80 pesetas anuales. ¿Y eso es mucho dinero?. Es difícil de saber sin realizar un estudio exhaustivo de los precios de la época, pero buscando un poco por internet averiguamos que en el año 1920 el salario medio en España era de 2000 pesetas al año. Actualmente es de 21.000 euros al año (3.500.000 de pesetas) lo que significa que una peseta de 1920 equivale a unas 1700 pesetas actuales (en términos de inflación salarial).

Eso quiere decir que el Doctor Lacal vino a cobrar en 1890 de la iguala aproximadamente 40 ptas por 140 familias (5600 pesetas) lo que multiplicado por 1700 (suponiendo que entre 1890 y 1920 no hubiese habido inflación, lo cual evidentemente no es cierto) equivaldría a cobrar unos 57000 euros al año (4750 euros al mes) hoy en día. Eso sumado a su salario de médico titular (750 pesetas al mes equivalentes a 7680 euros al mes de hoy en día).

A la luz de estos datos da la impresión de que los médicos de pueblo del siglo XIX eran como los controladores aéreos de la España del siglo XXI. ¿Y todavía hay quien se sorprende de que sea difícil encontrar voluntarios para trabajar en zonas rurales en la España de hoy?

6 comentarios:

  1. No todo es dinero (aunque ayuda a tomar decisiones vitales): el Dr del XIX no cobraba 14 pagas, y está claro que cubría turnos de 24 horas. Si minoras el impacto por hora y usas el argumento de todo el mundo hoy día, la presunta "calidad de vida" del médico, como gestor probablemente tengas que ir a buscar (igualmente) a Sudamérica (o Rusia, Polonia, Rumanía...) médicos para atender la población rural de según donde.

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  2. Contaba un compañero que tenía hace veinte años una concurrida consulta de igualas, en una urbanización en el campo, entre varios pueblos de Madrid y Toledo, que a primeros de mes aparecía un matrimonio de unos setenta años, con buen estado físico, pero con sus patologías crónicas. Ella entraba radiante en la consulta, se sentaba, sacaba el billete de 5.000 ptas y decía tajante y digna:

    -don Fulano, "lo primero es lo primero".

    Luego venía la sesión interminable de quejas por órganos y aparatos. Se quejaba mucho el colega de la frecuentación, las chorradas a deshoras y los informes y certificados.

    Un abrazo

    Fernando

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  3. Fernando,

    Lo que parecía desconocer el colega de Toledo es el concepto de valor de vida del cliente y la política de despido del cliente.

    O a lo mejor se quejaba de sus pacientes pesados, pero el billete de 5000 ptas le compensaba. Es cuestión de precios, supongo.

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  4. Pues yo viví hace 27 años el sistema de igualas, y no era exactamente lo que dice el Dr Bonis.Los médico rurales trabajaban en unas condiciones de penosidad y aislamiento que no podía pagar ninguna iguala. Sus familias también asumían la situación y tu mujer te ayudaba en todo aquello que la administración no te proporcionaba. Teníamos que alquilar casa (no todos), pasar la consulta y las urgencias en casa, no tenías horas de descanso, tu mujer te ayudaba a recoger los avisos , a dar puntos de sutura, a recoger los vómitos y la sangre de algunos pacientes e incluso sufría los improperios de algún energúmeno que se creía con derecho a darle voces pòrque tú estuvieras ausente en algún aviso. Las igualas se permitían para intentar compensar las miserias de la Administración sanitaria. La prueba es que había pueblos sin médico que tenían que cubrier los médicos del pueblo de al lado, No sería tan chollo trabajar con esas "fabulosas" igualas" que menciona el Dr. Bonis cuando no se cubrían ni sin oposición. Las igualas , que existían de todos lo precios , incluso de hasta 50 pesetas (en el año 1983) permitían a muchos pacientes poder acceder a asistencia médica cuando volvían de trabajar en el campo, a cambio de un dinero testimonial que en ningún caso compensaba la penosidad de estar en la consulta a las diez de la noche-Hoy en día trabajar en el medio rural tiene todavía connotaciones de penosidad y aislamiento que recuerdan tiempos pasados.Y ahora ,que ya no hay igualas desde hace más de 20 años, lo que sí ocurre es que poca gente opta voluntariamente por trabajar en un medio secularmente abandonado a su suerte.Muchos de los que están trabajando en el medio rural sueñan con llegar a la ciudad como si de una tierra prometida se tratara, y sin embargo , se pagan los mismos impuestos y se tiene derecho a recibir la misma asistencia, lo que todos sabemos que no ocurre.
    Gracias a aquellos abnegados médicos que trabajaron el medio rural haciendo labores de Salud Pública, de saneamiento, de asistencia y tantas otras , en unos tiempos de abandono total de la Administración, podemos trabajar en un medio más digno hoy en día. Valórese , con esa perspectiva , si cobrar una iguala , compensaba de tantas penurias.

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  5. Coincido con el primer comentario en que no todo es dinero y en que aquellos profesionales no tenían 14 pagas. Lo asumo. Pero eso no significa que, con toda la razón, se sintiesen "mejor pagados" que ahora. Y no lo digo por las cuentas que hace Bonis, en absoluto, lo digo porque -sin duda alguna- veían que su labor asistencial era bien recompensada: la "incomodidad" de no trabajar en un entorno hospitalario (u hospitalocéntrico) donde cualquier interconsulta y/o prueba diagnóstica requería de grandes desplazamientos, era compensada con una RME de calidad y un sueldo que no les forzaba a emigrar en busca de mejores (o, al menos, óptimas) alternativas laborales.

    Sinceramente, si la Primaria no viviese la crisis que está viviendo: despersonalización del prestador del servicio (convertido en un burócrata), hospitalocentrismo puro y duro (el centro de salud es un filtro y nada más), pérdida de la confianza en el profesional (con la judicialización consecuente), contratos basura y demás; sinceramente, decía, no tendríamos que acudir a hemerotecas para ver cómo trabajaba un médico rural del XIX.

    Y es que, tal vez, (nosotros, la sociedad) no habríamos perdido el norte. Ni habríamos obviado los orígenes de la especialidad. Ni habríamos dejado que el cotarro lo manejasen quienes no conocen siquiera la Primaria porque son funcionarios (o peor: ¡políticos de turno!) que actúan como pacientes "pata negra" y/o Mufaces.

    ¿O sí habría ocurrido todo esto? Es la duda que tengo: saber si esto ha languidecido por motivos achacables al colectivo profesional o por motivos meramente políticos. O sociales, que todo está relacionado; hoy día está mal considerada la incertidumbre: "todo se puede arreglar", "usted tiene derecho a todo", "cualquier cosa se puede curar", "¿cómo me dice que no sabe lo que tengo? ¿no es usted médico?", etc.

    De esta disquisición, me temo, los propios profesionales no salimos muy bien parados en el reparto de culpas.

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  6. > Las igualas , que existían de todos lo precios , incluso de hasta 50 pesetas (en el año 1983)

    50 ptas del año 1983 equivalen a 80 céntimos de euros al mes, bastante alejado (por abajo) de la iguala mínima del Dr Lacal a finales del XIX (equivalente a al menos 50 euros al mes de hoy, si mis cálculos son correctos).

    Es decir, el problema de la iguala en los años 80 era el precio, porque con una poblacion de 1000 habitantes estaría cobrando un médico rural en 1984 el equivalente a 900 euros al mes. Un precio muy bajo para el hecho de estar de guardia 24 horas al día. El médico rural en la España de 1984 se vendía barato, ¿quizá por la escasez de trabajo y el paro?.

    Sería interesante un análisis del tema de las igualas, y en general del pago a los médicos generales a lo largo del siglo XX en España. Me sorprende que nadie haya hecho estudios históricos al respecto, es un buen tema incluso para una tesis doctoral.

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