Para algunas personas sus enfermedades son una especie de trofeos, que normalmente se exhiben en las salas de espera de nuestras consultas... al resto de los mortales les resulta desagradable o cuanto menos algo bizarro escuchar las historias de las enfermedades de los demás. ¿Te imaginas estar escuchándolas durante horas de 50 personas diferentes?. Pues ese es el pan de cada día para los que nos dedicamos a ver pacientes.
Lo peor es que si eres médico también te las contarán en cualquier lugar u ocasión, incluidos bautizos, bodas y funerales:
lunes, 5 de abril de 2010
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Hay gente que acostumbra a contar penas a diestro y siniestro. Al principio, les escuchas y te compadeces, pero al final resulta bastante desagradable que siempre estén con la misma cantinela.
ResponderEliminarCreo que, en general, a nadie le importa las tristezas de los demás, salvo cierta curiosidad morbosa, que se acaba cuando te repiten de manera monótona siempre lo mismo.
Eso sí, no hay más que ver el tipo de televisión que tenemos hoy en día para darse cuenta de que nos alimentan con el morbo y la carroña de los demás. Es lamentable. Es igual de desagradable cuando vas a comer con algún amigo y te comentan que fulanito o menganito tiene un cáncer de tal o una enfermedad tremenda... ¡Es que me dan ganas de abofetearles!
Cierto cierto Bonis! es una cruz que los medicos llevamos encima (complejo de clark Kent), yo puse en practica una vez algo que leí no recuerdo donde; una conocida algo descarada, en un bar repleto de gente y a grito pelao me dijo: ¡Anda, pos ya que eres medica, me ha salido un bulto en el pecho que me tienes que mirar!; yo le contesté: quitate la camiseta y el sujetador, venga, aqui mismo, que te lo veo; y ella sorprendida me espeta: Sí hombre! aquí!, y yo le dije: claro, ¿no es aquí donde me has preguntado?; entre las risitas de fondo y lo roja que se puso... no me ha vuelto a preguntar nada
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