lunes 28 de junio de 2010

Del fracaso escolar al coche oficial

Del fracaso escolar al coche oficial
El procedimiento más eficaz para hacer carrera política en España consiste en no apartarse de la senda partidista
IGNACIO CAMACHO
Día 28/06/2010 - 04.04h

GRAN parte de la nomenclatura dirigente de la nación carece de experiencia fuera de la política y no sabe lo que es cotizar por su cuenta a la Seguridad Social. El mismo presidente del Gobierno es un político profesional que apenas ha pasado un brevísimo tiempo como ayudante universitario. Más de la mitad de los miembros del Congreso son funcionarios en excedencia, y los que tienen un despacho, una consulta o una empresa están mal vistos bajo sospecha de conflicto de intereses. Cada vez hay más concejales, diputados provinciales o consejeros autonómicos que han transcurrido toda su vida laboral en un cargo público; en algún caso han pasado directamente del fracaso académico al coche oficial. No iba tan descaminado Boyer cuando apuntaba a la progresiva descapitalización intelectual de nuestra dirigencia; le sobró soberbia al hablar de «analfabetos» pero su diagnóstico es certero en lo que se refiere a la creciente mediocridad de una casta sumida en un preocupante proceso de endogamia.


La dictadura de los aparatos de partido ha propiciado un biotipo de político que empieza muy joven en la militancia orgánica y encuentra en ella un modo de subsistencia desclasada. La gente que gobierna y hace las leyes no sólo tiene pocos estudios, sino que ha vivido experiencias profesionales muy limitadas. No es tanto una cuestión de que se gane poco en los puestos de responsabilidad, como apuntaba el arrogante ex ministro gonzalista, sino de que la selección de cargos excluye méritos objetivos y se basa en el principio de obediencia. El procedimiento más eficaz para hacer carrera política en España consiste en no apartarse de la senda partidista; empiezas pegando carteles y si te muestras leal y disponible ante el «aparatchik» de turno pronto estarás en una lista municipal o te nombrarán asesor en nómina. Los candidatos no responden ante los electores sino ante el secretario general, y no necesitan más currículum que el de la disciplina interna. Así puede suceder que de los 350
parlamentarios que discuten la reforma laboral sólo haya ¡dos! trabajadores por cuenta ajena, a los que el escaño salva de la amenaza de un despido barato. Ese patente divorcio con la realidad explica la creciente desafección de los ciudadanos respecto a la función política, convertida en una vía para huir de los riesgos de la competitividad y el esfuerzo.

En los mejores tiempos de Roma, los senadores dejaban el arado para ponerse la toga y volvían a empuñarlo tras abandonar la magistratura; ese trayecto de ida y vuelta reforzaba los vínculos de servicio a la república. En la actualidad no hay modo de que encontrarle sentido a una representatividad ejercida por tipos incapaces de identificarse con un cuerpo social del que se han excluido para meterse en una burbuja.

3 comentarios:

  1. Dr. Bonis, ya sólo el título me ha parecido espectacular; el post, como siempre, muy bueno. Un saludo.

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  2. El artículo no es mío, ojo. Es de un periodista del ABC.

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  3. Es preocupante, o nó, que a veces lees ideas, como esta, publicada en el ABC. y dices.. coño, me estaré haciendo de derechas..
    Yo he llegado a leer algún editorial de J.P. Ramirez y me he asustado cuando he visto que concidía básicamente con él..
    Me tranquilizo, cuando veo artíclos de Viçenc Navarro en su magnífico Blog.. ya sea sobre la sanidad, sobre la seguridad social o sobre los oprimidos, y veo que básicamente pienso parecido.

    http://www.vnavarro.org/

    Pero el caso, es que como muy bién dices, tú, y yo lo digo muchas veces a mis conocidos cuando hablo de estas cosas..(también me gusta expresar en voz en alta lo que pienso.(como a ti escribir en tu Blog lo que piensas...) que el problema de la clase política es que es muy mediocre.. ya sea en la izquierda o la derecha..
    Y claro, como van a racionalizar la sanidad, las autonomías, lo que seá, si ello supondría hacerse el Hara-Kiri, y no tener sitio donde volver..
    El funcionario en excedencia, le horrorizaría volver al puesto al que en principio algún día debe volver. Sea sanitario, sea administrativo en cargo de diputado provincial o concejal.. o liberado sindical..
    Y el que no tiene donde volver.. pues es evidente, que no va a hacer nada porque si iría a la mismísima calle.
    En fin.. que esto no tiene solución.

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