Los perros del hortelano siguen sin comer ni dejar comer. Mientras por un lado piden que se reconozcan las subespecialidades de pediatría por otro lado pretenden seguir siendo los únicos que pueden atender a niños en atención primaria.De modo que tenemos a un montón de jóvenes especialistas en pediatría que se autodenominan "hepatólogo infantil", "nefrólogo infantil", "neonatólogo" y que quieren trabajar como tales en distintos hospitales. El problema, claro, es que no hay tanta necesidad de "hepatólogos infantiles" como de médicos que atiendan a los niños en los centros de salud.
Por supuesto ser pediatra general de niños inmigrantes no mola, excepto cuando pasas la consulta privada por la tarde. Así que lo ideal es ser hepatólogo infantil en el Hospital del Niño Jesús y por las tardes ver fiebres y mocos en la consulta privada.
El problema está en que a los niños de los inmigrantes que viven en pueblos alguien tiene que verlos, y los pediatras de los centros de salud con plaza empiezan a estar añosos y además también gustan de cogerse vacaciones.
Como los especialistas en pediatría jóvenes no quieren aceptar esos contratos en primaria (contratos de días o en pueblos perdidos) al final solo queda la opción de las putas por rastrojo: los especialistas en medicina de familia. Los médicos de cabecera. Los médicos de la última frontera. Los médicos polivalentes. Los médicos con capacidad de respuesta. Los médicos que en las guardias de hospital no tienen busca porque siempre están dispuestos en la cabecera del paciente.
Ahora tienen miedo de que los médicos de familia veamos a los niños en los centros de salud. No sea que les quitemos su plaza fija para cuando se cansen de salvar vidas en el hospital.
Has acertado plenamente. Esta situación, no tan severa como puede ser en Madrid, se está dando en Castilla y León. Sigo pensando que para tratar a los niños en su medio natural, para prevenir, promover la salud, diagnosticar patología frecuente y tratarla no es preciso tener la especialidad de pediatría.
ResponderEliminarSaludos,
Sin pelos en la lengua...
ResponderEliminarAh, y haciendo amigos.
Pues vas a tener razón.
ResponderEliminarYa puestos, hasta un gorila podría hacerse pasar por pediatra de AP si le enseñas a leer el programa de salud infantil y a seguirlo a rajatabla, pero me parece que no es menospreciar la profesión de pediatra.
ResponderEliminarSi estar 3 meses dentro de los 4 años que dura la residencia de MFyC rotando en una consulta de pediatría y hacer alguna que otra guardia (yo a los residentes de MFyC no les ví el pelo en sus guardias de pediatría, salvo alguna excepción y alguno de los que iba era a atender sólo golpes en preadolescentes) es suficiente para asumir esa consulta, entonces se trata de eso: ser el gorila al que han enseñado a leer el programa de salud infantil
> Si estar 3 meses dentro de los 4 años que dura la residencia de MFyC rotando en una consulta de pediatría y hacer alguna que otra guardia [...] es suficiente para asumir esa consulta, entonces se trata de eso: ser el gorila al que han enseñado a leer el programa de salud infantil
ResponderEliminarEl hecho es que los médicos de familia llevan años pasando consultas de pediatría en atención primaria (incluido yo mismo que en septiembre hago una suplencia de pediatra). Y en las zonas rurales los médicos de familia asumen en la mayoría de los casos esa función. No parece que haya niños muertos por las calles, ni en los pueblos de España... por lo que una de dos:
... o los médicos de familia son algo más que un gorila y están más capacitados para ver niños en atención primaria de lo que los especialistas en pediatría quieren admitir
... o lo que hacen los pediatras en atención primaria es tan simple que como bien dices lo podría hacer un gorila
En ambos casos no tendría sentido reservar plazas especiales de pediatría en los centros de salud...
El problema que teneis los pediatras en este debate es que los hechos consumados os dejan con el culo al aire.
Vaya, las guardias de mi segundo año de residente de Familia han consistido básicamente en atender niños (pocos preadolescentes con golpes, bastantes lactantes con fiebre sin foco), así que no generalicemos, que en los hospitales sin residentes de pediatría, que haberlos haylos, sin haber pasado consulta ya hemos visto muchos pequeñuelos. Es una realidad.
ResponderEliminarJulio, ahora mismo me encuentro yo en puertas de un contrato de pediatría. Veo muchas opiniones al respecto en el que era mi antiguo centro. Unos me animan y me dicen que soy valiente, otros me dicen que hago bien porque al fin y al cabo tambien es Atención Primaria, otros me critican porque piensan que "me voy a olvidar de tratar a adultos" o que "me van a encasillar"...
ResponderEliminarNo sé, ahora entiendo a las "putas por rastrojo"... Curiosamente las críticas más crudas no han venido de las pediatras de mi centro, sino de los médicos de familia...
Cuanta razón tienes. Mis coerres pediatras se autodenominan internistas de niños y también están totalmente en contra a que sus plazas de centro de salud se ocupen por familólogos que pasan de todo en las rotaciones y demás. En fin, el elitismo típico de muchas especialidades de "moda"
ResponderEliminarUno de los principales problemas de pediatria es la supuesta subespecialización que hacen el último año.Yo voy a empezar mi 5º año de residencia en traumatología y no me veo como para subespecializarme en algo y dejar el resto aparcado.
ResponderEliminarY los pediatras después de 3 años ya aparcais el resto de la especialidad y cogeis por ejemplo neonatología como subespecialidad y no os bajais del burro.
Lo más común es la pediatría general, que es lo que nadie termina cogiendo, o especializarse en urgencias. No creo que los médicos de cabecera os estén suplantando ni quitando el trabajo. Están realizando una labor básica que no os atrae
Ahora bien, no creo que sea por racismo 8esa valoración es un poco injusta) ni porque desprecien los centros de salud, sino que la práctica hospitalaria en una UCi pediátrica o neonatología, o en oncología pediátrica son mas atrayentes (y lo pusiste en un post anterior) que la actividad en un centro de salud. Y aparte, lo de los médicos de la última frontera. Los médicos polivalentes. Los médicos con capacidad de respuesta...tampoco nos flipemos
> lo de los médicos de la última frontera. Los médicos polivalentes. Los médicos con capacidad de respuesta...tampoco nos flipemos
ResponderEliminarNacho, lo cierto es que los médicos especialistas en medicina de familia son los más polivalentes actualmente. Hay médicos de familia desde en el pueblo más remoto de galicia, pasando por un helicóptero del SUMMA, una cárcel, unas urgencias de un hospital, una residencia geriátrica...
Esa polivalencia no la tiene nadie más (ni siquiera los internistas que ni reducen luxaciones de hombro, ni ven menores de 18 años). Por eso cuando no hay pediatras suficientes para cubrir la demanda en los pueblos los médicos de familia la acaban cubriendo... para terror de los pediatras que ven peligrar su status quo.
> Julio, ahora mismo me encuentro yo en puertas de un contrato de pediatría.
ResponderEliminarYo hago pediatría para no perder competencias. El único consejo que te daría (además de seguir haciendo pediatría) es evitar que te encasillen.
Porque corres el peligro de que cuando recursos humanos se entere de que haces pediatría solo te llamen para eso... y después de 4 años viendo niños habrás perdido habilidades con los adultos (y lo que es más grave se te habrá olvidad como hacer los partes de baja jejeje), y entonces sacarán la plaza de pediatra y se la darán a algún perro del hortelano cansado de las guardias en el hospital.
La Administración “obliga” a tener un pediatra en cada centro de salud, porque sabe que eso da muchos votos. Todo lo relacionado con la incultura lo da. Los padres, encantados. Los mandamases de la pediatría también. Los pediatras, encabronados, porque no quieren ir al centro de salud. Se han estado formando 5 años en un hospital, rotando fuera. Para no desentonar con sus otros colegas médicos, ellos también quieren ser superespecialistas, oncológos, intensivistas, neonatólogos. Aborrecen la primaria tanto como los dermatólogos, cardiólogos, oftalmólogos. En eso nos parecemos mucho los médicos de adultos y los de niños. Como a pasar consulta al centro de salud no quiere ir ni Ruto, los padres se encabronan y desconfían del médico de familia. Aunque a los amigos pediatras no les gusta la primaria, les gusta mucho la privada, no son tan hermanitas de la caridad como los de familia, aunque lo parezca con su aura angelico-paternal. Así pueden abusar pero bien y hacerse justicia de algún modo al orgullo que la pública les socava. (Es lo que le pasa al MAP al que le maltrata la Administración, que coge al representante del laboratorio y les dice: ahora vais a ver quién soy yo).
ResponderEliminarJiji, ha sido bonito recordar ese esterotipo del residente de familia al estilo del estudiante que va penando por ahí buscando algo de docencia que llevarse a la boca. Lo había olvidado acostumbrado a situaciones como la de ayer, de residente de familia de cuarto año y responsable máximo (despierto, digo) durante media noche de un servicio de urgencias de un hospital público del centro de Madrid. Los adjuntos de Urgencias, amigos, ya no llevan ni busca para avisarlos, hay que ir a despertarlos a la habitación con tecnología digital: se les da con el dedo y se les dice: oye, despierta por favor, que hay una parada en la emergencia. Y prepárate como les llames por algo que les parezca injustificado, que te cogen el dedo y te lo meten por el culo.
Roberto Sánchez. R4MFyC. Centro de salud Prosperidad. Área 2. Madrid.
Julio, saca el dedo de la llaga que duele..
ResponderEliminarA vueltas siempre con el tema..nadie quiere ser pediatra, "cutre", de Centro de Salud, de niños de todos los tipos, pobres, más pobres, inmigrantes, padres que pasan, etc etc..
Todos quieren ser pediatras expertos en Sindrome de Gilbert (el que más sabe del mundo..) y el caso es que ves que el perro del hortelano, como bién lo describes ni muerde ni deja morder..
Decreto Ley..ya... Edad infantil en un primer paso a los diez años.. Sobran pediatras en primaria, faltan médicos de familia. Nadie se rebelaría.. Los niños de 10 años, con 170 cm no quieren ir a la misma sala de espera de los bebes.. Los padres verían por supuesto que les tratan tan bién, por no decir que mejor que el pediatra de niños propiamente dicho. Segunda fase.. volvemos a la edad pediátrica de siete años..
Seguro que en un decenio los pediatras se repliegan al hospital... Los niños por debajo de esa edad y recién nacidos son los que dan trabajao, e incertidumbre.. y se está mejor en el hospital siendo el hepatólogo de niños.
Al tiempo
Estupenda la variación del tamaño de la letra.. genera curiosidad, tensión, recuerda a Hitckot..
Enhorabuena
Ay mi Rober, qué razón tienes. Y qué buen médico de familia vas a ser (eres). Ya apuntabas maneras cuando eras mi R pequeño y últimamente estás hasta marcando tendencias de opinión...
ResponderEliminarExactamente: los residentes de familia ya no son lo que se nos cuenta que antes eran; o al menos quienes no quieren serlo, no lo son. Se forman, investigan, polemizan, se encargan de las urgencias hospitalarias en igualdad de condiciones que cualquier otro residente de médicas, meten los tentáculos en todos los campos (caramba, últimamente hasta invaden las "competencias de los radiólogos" con eso de usar el ecógrafo como herramienta diagnóstica), viajan, hacen medicina rural, manejan emergencias a pie de calle, atienden partos en las urgencias hospitalarias que no cuentan con obstetras, se hacen cargo de broncoespasmos infantiles que ocurren inesperadamente entre los niños que acompañan a los enfermos adultos de hospitales que no cuentan con pediatras...
Cuatro años de formación dan para mucho. Y si muchos de nosotros, cuando éramos residentes, pasamos 6 o 7 meses en plantas de medicina interna, también pasamos entre 4 y 6 meses tratando niños y responsabilizándonos de ellos progresivamente, igual que con los adultos. ¿No somos pediatras? Es cierto. Pero tampoco somos psiquiatras y tratamos la mayor parte de las depresiones. Ni somos cardiólogos pero tratamos más casos al año de insuficiencia cardiaca que ellos. Nuestro campo es la Atención Primaria, somos especialistas en lo frecuente; por ello somos polivalentes y adaptables. Por eso seguiremos estando ahí cuando sea necesario. Es nuestra naturaleza.
Bravo Isabel, me ha encantado tu comentario.
ResponderEliminarUn médico de familia reciente (menos de un mes), y orgulloso de serlo.
Soy pediatra, y probablemente vuelva a presentarme al MIR, porque veo que la cosa se está poniendo fea.
ResponderEliminarDediqué el último año de mi residencia a formarme en Neurología Infantil, y además de eso he dedicado un año más, a mayores, sin remuneración ninguna (salvo lo poco que he ido consiguiendo gracias a hacer guardias de fin de semana en la privada). Y ahora que he acabado me encuentro con una realidad muy triste: NADIE ME QUIERE. Por una parte tengo a un buen puñado de neurólogos de adultos intentando echarme de las consultas de Neuropediatría de los hospitales (según ellos "no soy Neurólogo" y "cualquiera que haya hecho la residencia MIR de Neurología está mucho más capacitado que yo para llevar esa consulta"... aún a pesar de haber visto niños solamente durante 2 de los 48 meses de su formación, frente a los 26 meses que llevo yo de pacientes neurológicos en edad pediátrica). Pero es que por otra, me encuentro con un creciente grupo de Médicos de Familia intentando vetarme de los Centros de Salud. Entonces, inevitablemente, me surge una pregunta: "¿Qué narices hago con mi vida? ¿Me tiro por un puente?". No valemos para el Hospital, tampoco para Primaria... entonces, ¿qué sentido tiene nuestra existencia como pediatras? Veo en mis ensoñaciones como Dª Pilar (CTO) ya se frota las manos... mi regreso a sus dominios es inminente.
En fin, al mal tiempo buena cara. Y por cierto (aún a pesar de los posts sobre "perros del hortelano") enhorabuena a Julio por el blog.
Un saludo a todos.