jueves 23 de septiembre de 2010

Diagnósticos

Relato del Dr Cochrane sobre su experiencia en un campo de concentración durante la segunda guerra mundial:

«La sala estaba llena, y como el moribundo estaba chillando y no quería que despertara al resto de enfermos, le metí en mi habitación. Le exploré. Era obvio que tenía grandes cavitaciones bilaterales y afectación pleural. Pensé que esto último era lo que causaba el dolor y los alaridos. Carecía de morfina, y sólo tenía aspirina, que no hacía ningún efecto. Me sentía impotente. Yo casi no sabía hablar ruso, y nadie en la sala lo hablaba. Finalmente y de forma instintiva me senté en la cama y le recogí entre mis brazos; de forma casi instantánea dejó de chillar. El paciente murió apaciblemente en mis brazos pocas horas después. No fue la pleuresía la que originó los chillidos, sino la soledad. Fue una maravillosa lección sobre la atención terminal. Me quedé avergonzado de mi error diagnóstico y mantuve la historia en secreto.»

Extracto de "Comunicación al final de la vida: procurando el bienestar, reduciendo el sufrimiento".

7 comentarios:

  1. Sir Archie Cochrane padre putativo de la medicina basada en la evidencia, by the way

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  2. Dios mío, me he quedado muda. Muy bonito. Gracias por compartirlo.

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  3. Lo que más impresona de los enfermos terminales es verlos morir solos.

    Es escalofriante.

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  4. Para acompañar a un paciente terminal el profesional tiene que estar formado y preparado. Desde mi experiencia las enfermeras nos hemos preocupado más por trabajar el duelo.

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  5. Está muy bien acompañar en el momento de la muerte pero es mucho mejor acompañar en la vida. Si acompañas en la vida a alguien es fácil que no esté solo en el momento de la muerte porque habrás establecido una relación afectiva. Personalmente prefiero morir en soledad que vivir en soledad. Ya lo dijo Sta, Teresa de Calcuta: La gran epidemia de nuestro siglo es la soledad.

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  6. Tona: ¿Y eso a que viene?¿Aporta algo al post o sólo es para intentar mostrarte superior?

    He de decirte que existen unidades de medicina de cuidados paliativos, con excelentes profesionales trabajando en ellas. Los residentes de medicina de familia (no se decirte de otras especialidades) rotamos por ellas para aprender. Además, los médicos de familia, principalmente los rurales, lidian con la muerte día a día, por lo que también están "formados", aunque sea a traves de los años de experiencia.

    Un saludo

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  7. He tenido la suerte o no de acompañar en sus últimos momentos a dos familiares y la verdad es una situación que te marca profundamente.

    Genial texto doctor Bonis.

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