Si una empresa te ofrece algo gratis, o ya te lo ha cobrado antes o te lo piensa cobrar.
La reciente explosión de noticias sobre eventos dospuntocéricos sanitarios y en especial una conversación en twitter con @juliomayol me trajo a la memoria un tema al que hace tiempo le doy vueltas y del que nunca encuentro tiempo para hablar.
Hablaba con mi tocayo sobre las "redes sociales para educación médica" y su MED&LEARN, comentándole mis experiencias hace 13 años (soy un internauta senil) con la "Comunidad Virtual de Estudiantes de Medicina" cuando Mayol soltó un tweet que vale su char.length() en oro:
MED&LEARN no es la última frontera. La última frontera no la puedo contar por compromiso de confidencialidad :)
Desde luego el concepto de "compromiso de confidencialidad" (o más conocido en el mundillo del capital riesgo como NDA) parece algo completamente contrario al espíritu kumbaya del "dospuntocerismo". Pero en el fondo la web 2.0 tiene mucho que ver con todo eso, como voy a tratar de explicar.
Aunque nunca me he tragado esa falacia-meme de los "nativos digitales" he de reconocer que en internet te puedes convertir en un "viejo carcamal" joven.
Así, un tipo como yo, con 33 años, que por 1990 se conectaba a unos chats por vía telefónica (se llamaba Ibertext) donde ya pululaban un montón de gays en busca de cibersexo y que en 1996 empezaba a utilizar el "internet" (bueno, primero el "infovía") parece como un viejo coronel de 80 años al lado de tipos mucho más veteranos en el mundo real (y mucho más sabios) como el Doctor Casado, pero que parece como si hubieran acabado de descubrir Internet.
Sin embargo, el diálogo "internáutico" entre el Dr Bonis y el Dr Casado se invierte, de modo que yo actúo como el típico viejo cínico desencantado "que sabe lo que es pasar hambre" y Casado actúa como el adolescente idealista crédulo que piensa que se va a comer el mundo. Y como viejo cínico que soy debo advertir a la muchachada.
Una cosa que caracteriza a los adolescentes es creer que sus abuelos no follaban... como si siempre hubiesen sido viejos cínicos y amargados. Los adolescentes creen que están "inventando el mundo", cuando en realidad el mundo ya estaba inventado. Los dospuntoceristas, creen por tanto que "el espíritu de compartir" es algo nuevo, propio de lo que ellos llaman la "web 2.0".
Pero los viejos sabemos que el "espíritu de comunidad" es algo que existía ya en "internet" mucho antes de que existieran "empresas de internet" o "community managers" o "gurús dospuntocero" o "conferencias TED".
En mi experiencia como viejo carcamal puedo asegurar que el lugar donde he vivido un verdadero espíritu de compartir (llamadlo 2.0 o como os salga de la punta del gurú) es en la comunidad del software libre.
El "software libre" tenía una base ideológica fuerte desarrollada en 1985 por un "gurú carismático": Richard Stallman. La base fundamental del movimiento era que el conocimiento debía ser compartido y que nadie podía limitar la capacidad de compartirlo. (a los adolescentes digitales les sonará dospuntocérico, pero es de hace más de 20 años).
Al calor de esa ideología surgieron cosas como Linux, el navegador Firefox o las licencias "Creative Commons". Surgieron además comunidades locales "desvirtualizadas". Eran los "grupos de usuarios de linux", como GULIC (Grupo de Usuarios de Linux de Canarias). Era típico por ejemplo organizar "quedadas" (ahora lo llaman congresos de la blogosfera) en alguna cervecería de la ciudad para conocer en persona a otros usuarios de "linux" a los que conocías por internet. Se compartían conocimientos, se organizaban cursos gratuitos (algunos en comunas de okupas), se reciclaba hardware, o se hacían interesantes experimentos como un enlace wireless entre Gran Canaria y Tenerife con antenas parabolicas construidas con una lata de patatas Pringles. Incluso se hacía "telemedicina" y recuerdo dar consejos médicos (eso sí como estudiante) a algunos miembros de GULIC por el chat de IRC.
¿Y qué opina un viejo cínico como yo sobre la "web 2.0"?. Opino que es una amenaza a la libertad en internet. (no voy tan lejos como Stallma que opina que usar herramientas web 2.0 es una estupidez, aunque a largo plazo seguramente lo sea)
Las empresas no tardaron en darse cuenta de el potencial negocio detrás de esas cosas que hacían unos cuantos "frikis" en las facultades de teleco de las distintas universidades del mundo. El único problema es que el genuino espíritu colaborativo choca un poco con el espíritu competitivo del entorno empresarial.
Si uno quiere obtener "inversores" necesita obtener rentabilidades (a no ser que de con una donación filantrópica, pero esas escasean bastante). La realidad es tozuda y al final la única forma de obtener beneficios económicos es estableciendo lo que se llama "ventajas competitivas", es decir ser mejor que el otro (que también está intentando ganar dinero). Una ventaja competitiva debe ser sostenible y la mejor forma de lograrlo es mediante barreras de entrada a los competidores (ponérselo difícil a los que quieran entrar) y barreras de salida para los clientes (ponérselo difícil a los que quieren salir). Poner barreras no parece muy "dospuntocérico" ¿verdad que no, queridos adolescentes digitales?.
El espíritu del software libre era y es un problema para establecer barreras de entrada y de salida. Los "Stallman Boys" eran peligrosos. Así que ¿qué han hecho las empresas? Se han inventado el "dospuntocero" y "la nube".
El concepto de "cloud computing" nacio en realidad en un entorno académico, muy ligado a lo que se llamó "computación distribuida". La idea es que si uno necesita mucha potencia de cálculo (potencia computacional) para resolver un problema complejo (por ejemplo el análisis del genoma humano, la modelización tridimensional de interacciones moleculares o la búsqueda de vida inteligente extraterrestre) tiene dos opciones: 1) comprarse un ordenador muy potente y muy caro o 2) repartir el trabajo entre un montón de ordenadores caseros, aprovechando la potencia de cálculo libre en cada uno de ellos. De modo que se manda trabajo a cada ordenador pequeño, y se centralizan los resultados. Eso es un "cloud computing" colaborativo.
Sin embargo la tecnología de semiconductores permitió obtener gran potencia de cálculo y memoria a bajo coste. Entonces las empresas se dieron cuenta de que el cloud computing interesante era el opuesto: si yo acostumbro a la gente a usar mis ordenadores y mi software privado para realizar su trabajo no tengo que compartir mi "secreto" con ellos. Ni siquiera tengo que preocuparme por que me hagan copias piratas de mis programas. Si dejan de pagar simplemente les corto el servicio. Magistral ¿verdad?.
Con el software libre uno tiene una herramieta como el "OpenOffice" que le permite crear presentaciones o documentos en su propio ordenador. Como el software es libre nadie puede obligarme a pagar por acceder a mi propio trabajo y nadie puede limitarme mi capacidad de compartirlo. El problema es que no puedo establecer barreras de entrada a la competencia ni barreras de salida a los usuarios.
Pero si yo monto un editor de presentaciones "web 2.0" como prezi, entonces sí que puedo tener ventajas competitivas. Para ello es importante que:
1- la tecnología (y el código fuente) en la que se basa mi herramienta sea secreta (y privativa).
2- el usuario tenga muchas dificultades para dejar de usar mi herramienta, o para usar la información que ha generado con mi herramienta fuera de ella (barreras de salida)
3- el número de usuarios que use la herramienta crezca muy rápido de modo que la competencia tenga muy difícil entrar (barreras de entrada)
El modelo es perfecto porque cada vez que un usuario hace una presentación en Prezi (o mete sus datos en PatientsLikeMe o monta una plataforma de eLearning en mi red social) está trabajando gratis para mí: genera contenidos (que atraeran a otros usuarios) y me da publicidad.
Para que el "chiringuito" funcione es fundamental hacer creer a la gente que somos buenos "don't be evil" y que "compartir mola". Eso sí, siempre que compartan usando mi tecnología, solo puedan acceder a esos contenidos usando mi tecnología y por supuesto nadie pueda usar mi tecnología sin mi permiso.
Como necesito crecer rápido (para establecer barreras de entrada a competidores) lo que hago es dar el servicio gratuito, así capturo a todos los usuarios que trabajarán por mí y atraerán a más usuarios en lo que se conoce como externalidad de red.
El usuario, un adolescente digital ingenuo e ilusionado, estará feliz y creerá haber encontrado la cuadratura del círculo: la posibilidad de compartir "de buen rollo" y además ¡gratis!. El problema está, por supuesto, cuando la empresa detrás de ese servicio gratuito (pero no libre) decida que tiene que rentabilizar la inversión. O lo que es peor se de cuenta de que no puede rentabilizar la inversión y deje de ofrecer el servicio (con la consecuente pérdida de información).
Los viejos cínicos digitales ya lo sabemos: "El free software es una cuestión de libertad no de precio". Esperemos que los adolescentes digitales se den cuenta de ello cuanto antes y no se dejen engañar por los entusiastas del "dospuntocero".
sábado, 9 de octubre de 2010
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Será casualidad, yo también tengo 33 y siento el peso de la vejez. Echo en falta alguna mención al onanismo y la masurbación como principal elemento del tan mencionado enamoramiento 2.0... por que no lo propones para la el próxima #hcsmes
ResponderEliminarLupiañez,
ResponderEliminarUno de los motores del software libre y de la comunidad hacker también es el onanismo (entendido como la recompensa en forma de reconocimiento de la propia comunidad: meritocracia y economía de la donación).
Lo malo del web 2.0 es que solo te dejan hacerte pajas siempre que te pongas un guante especial, muy bonito y fácil de usar que un tipo te "presta" de manera "aparentemente altruista", pero que puede que algún día tengas que devolver (o pagar por él)... es decir no te lo regala. Llegado ese día a lo mejor ya has perdido la autonomía para masturbarte (o masturbar a los demás) sin usar el guante (que no es tuyo sino que te lo han prestado).
Ese es el peligro detrás del web 2.0.
Todo en la vida tiene sus riesgos. Lo importante es apostar por algo, y no ver el partido desde la grada, que en el campo se aprende mucho más... Prefiero jugar a esperar la jugada de los demás, y aunque suene a filosofia de vida, creo que es una buena forma de aprender y de mejorar.
ResponderEliminarPor cierto, la masturbación de la web 2.0 debe ser similar a la de tener un blog, ¿no? Aunque en mi caso, los orgasmos tras escribir una entrada no son habituales. Una pena :P
Ah, yo tengo 37 años, tempus fugit
miguel,
ResponderEliminaruno de los sintomas de la adolescencia es la tendencia a vivir en un microcosmos y pensar que fuera de eso nada existe.
a mi me parece bien jugar pero creo que es importante saber cuales son las reglas del juego y sobre todo quien es el dueño de la pelota donde juegas. hay muchos campos donde jugar (donde se aprende mucho mas y encima la pelota es tuya)
llevo desde el 2002 escribiendo un blog (antes de que eso fuera algo 2.0, ni siquiera se llamaban blogs sino bitacoras). la perspectiva historica ayuda a poner las "revoluciones" en contexto.
la "web 2.0" no aporta nada nuevo ni mas "colaborativo" de lo que ya existiera antes (la GPL o las licencias CC son muy "1.0" y el CVS más viejo que el mear, no hablemos de MEDFAM y el tan 2.0 listserv de rediris!!!)
pero tiene un pequeño problema: se basa en sistemas privativos y en la practica limita tu libertad. teniendo eso claro no hay ningun problema en jugar a lo que queramos.
Yo empecé llevando una página que actualizaba semanalmente, construida con html puro y duro y llegaba a mandar email de actualización a más de 300 por medio de una lista.
ResponderEliminarLos comentarios llegaban por email y los colocaba en la web uno directamente.
¿bitácoras, blogs? no existian esas palabras.
http://web.archive.org/web/*/microbiologiaclinica.com
Yo también soy algo esceptico de este 2.0 de empresas muy santas que nos lo dan todo gratis.
Ya telefonica, cunado estmos poniendo todo gratis en la red plantea que la tarifa plana es perder dinero por ello. Apple también plantea que el negocia debe cambiar. Nosotros crearemos el contenido en su plataforma que nos dan gratis para luego cobrar por el acceso a este contenido útil para ellos. Y seguro que habrá censura de aquellos contenidos que no gustará a los que pagan el acceso.
cientounero
ResponderEliminaraqui no cabe el escepticismo, eso es muy 1.0... si no te unes a la "revolusion mi helmano" es porque eres demasiado pesimista o demasiado miedoso al cambio o demasiado corto de mente y desfasado... ¡te falta visión y entusiasmo!
Sí señor, tienes razón Julito.
ResponderEliminarPero la pelea por la libertad es permanente e intemporal y no hay tiempo para bajar los brazos.
Como prefiero las búsquedas a las fuentes te haré algunas preguntas:
¿Podrías identificar situaciones similares a la actual en la historia de la humanidad?
Estoy seguro que tienes como mínimo tres en la cabeza.
¿Podrías distinguir cuales son los elementos comunes en que se soportan?
Seguro que sí.
¿Son previsible consecuencias similares o diferentes a las que ocurrieron?
Porque efectivamente no hay nada nuevo, esta herramienta novedosa no es mas que una imprenta en código (01010011010110101).
Como núcleo del debate, hay un trailer de 2001 una odisea del espacio (en inglés) de 1m y 56s., claro en youtube, que creo recomendable.
Las respuestas son la parte no explicitada en el trailer.
Esta nueva imprenta acabará con las limitaciones físicas y por tanto materiales, que no fisiológicas, del conocimiento, es el fin de la especialización.
Volveremos al conocimiento enciclopédico.
Entre tanto seguiremos persiguiendo la libertad.
Recuerda como termina la película de Kubrick.
Un saludo
Aquí otro viejo carcamal de la red que también está hasta los eggs de la dospuntoceritis y que ve lo que hay detrás. Lo has explicado de coña en tu entrada.
ResponderEliminarP.D.: a ver si te dejas seguir en identi.ca esa plataforma alternativa a twitter que a diferencia de éste está montada sobre software libre.
Me gusta ver que la gente sigue siendo idealista... pero es que como en todo, los recursos son limitados y tienen un precio, y si hay dinero detrás todo corre más. A mi me ponen los pelos como escarpias oír a gente pedir subvenciones para iniciativas colaborativas. ¿Es que acaso eso no limita su propio éxito? Wikipedia es una experiencia colaborativa interesante, pero precisamente única por los enormes costes que tendria intentar desbancarla, esa barrera de entrada conseguida casi sin querer. El mercado ha existido desde antes que se inventara el dinero, y el altruísmo está bien hasta un cierto punto, pero seamos realistas: sea en el campo que sea, necesitas dinero (o alguna forma de trueque) para conseguir determinadas cosas. El dos punto cero y el cloud computing son el paso al mercado de experiencias sin ánimo de lucro. ¿Y? ¿Jode que gane el mejor, porque tiene más pasta detrás? La experiencia de Telefónica y Keteke no ha sido esa, por poner un ejemplo. Craig's List es lo que es casi sin querer, solo por ser util. Ayer cenando http://medicablogs.diariomedico.com/unademedicos/2010/10/20/jornada-aces-sanitat-i-tics-a-24-horas-vista/ nos preguntábamos si había alguien haciendo dinero (del de verdad, mas de 1 millon de euros anuales) en iniciativas sanitarias 2.0. La respuesta fue un no unánime... Así que tranquilos, que no os comprará nadie el alma, más que nada porque no hay pasta. Seguid siempre así, Stay hungry, stay foolish... http://unademedicos.blogspot.com/2008/05/de-mudanza-nos-vemos.html
ResponderEliminarLlordachs,
ResponderEliminarNo olvides la economía del don: http://en.wikipedia.org/wiki/Gift_economy
También es economía y permite movilizar recursos a los lugares más provechosos, sin necesidad de dinero. Eso sí, en las economías del don es imposible "ganar dinero". Quizá ahí radique la paradoja.