"Ay doctor, vengo a verle porque estoy que no puedo con los dolores de los riñones", dijo Maruja mientras se llevaba las manos a su región lumbar y suspiraba al lado de su nuera y su hijo que la acompañaban.
Maruja era viuda recente, tenía 74 años y dos hijos varones que no iban a verla demasiado aunque vivían en el mismo barrio.
El médico ayudó a levantarse a Maruja y le tocó un poco la espalda, aún teniendo la certeza con un 99,9% de probabilidad de que iba a encontrar una espalda de una ama de casa de 74 años sin otra cosa de interés.
"¡¡¡Ay ay ay ay... doctor, sí, ahí es donde me duele!!! Si es que los años no perdonan..."
El médico esperó a que Maruja se sentara, miro a la nuera y al hijo e hizo como si pensara en voz alta: "le podría mandar una crema que va muy bien para estos casos, lo único es que tiene que ir alguien a ponérsela todas las tardes".
"No hay problema", dijo el hijo.
"Pues entonces ya está. Maruja, le voy a dar una receta de este antiinflamatorio en crema para que su hijo se lo ponga a media tarde. Hay que darlo despacio, dando un pequeño masaje para que se absorba bien".
Desde entonces, y aunque hay pocas evidencias científicas de que la crema antiinflamatoria mejore la lumbalgia crónica, Maruja no ha vuelto a quejarse de sus dolores de espalda.
domingo, 31 de octubre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
La dospuntocitemia: o como confundir el culo con las témporas
Leo en el Twitter de Diario Médico un comentario acerca de la nueva Ministra de Sanidad:
"Pajín habla con autoridad pese a su juventud. Leyó su discruso convenientemente escrito en su ipad. Ministra tecnológica a la vista"
¿Nos hemos vuelto todos tontos o qué?. Señores de Diario Médico, la cuestión no es si un político lee un discurso en el iPAD o en una libretita Moleskinus. Lo preocupante es que en esta sociedad apollardada por la moda tecnológica, donde los profesores universitarios no enseñan sino que leen diapositivas powerpoint, se considere como positivo que una Ministra lea un discurso en el iPAD.
¡Lo preocupante es que lea un discurso!.
Cuando tenemos ministros que son incapaces de transmitir un mensaje sin recurrir a la lectura literal del mismo como si fueran alumnos de segundo de educación básica es que tenemos un problema de degradación democrática importante.
¿Por qué demonios tienen que leer? ¿Acaso es otro el que les escribe lo que tienen que decir? ¿Por qué en las entrevistas se pactan las preguntas? ¿Por qué cuando hablan espontáneamente meten la pata de tal manera que luego tienen que rectificar?. A mí un político que no es capaz de expresar sus ideas con sus propias palabras de manera natural no me merece ninguna confianza. O es un imbécil incapaz de expresar sus propias ideas, o se cree que nosotros somos imbéciles y no nos vamos a dar cuenta de que realmente no tiene ideas propias.
¿Dónde estarán aquellos políticos de antes, hombres y mujeres verdaderamente valiosos, capaces de defender sus ideas con sus propias palabras? Yo se lo diré: están fuera de la política, haciendo cosas importantes en el mundo real sin la protección del "partido".
Este pais, y por extensión este sistema sanitario necesita líderes de verdad, con las ideas lo suficientemente claras como para hilvanar un par de frases coherentes sin tenerlas que leer de un iPad o una cartulina. Y si no tienen las ideas claras por lo menos que sean capaces de memorizarlas.
Son "políticos profesionales" (pues no se les conoce otra profesión), y ni siquiera son capaces de dar un discurso en condiciones.
¿Se imaginan alguno de estos discursos leidos en un iPad?... yo tampoco.
"Pajín habla con autoridad pese a su juventud. Leyó su discruso convenientemente escrito en su ipad. Ministra tecnológica a la vista"
¿Nos hemos vuelto todos tontos o qué?. Señores de Diario Médico, la cuestión no es si un político lee un discurso en el iPAD o en una libretita Moleskinus. Lo preocupante es que en esta sociedad apollardada por la moda tecnológica, donde los profesores universitarios no enseñan sino que leen diapositivas powerpoint, se considere como positivo que una Ministra lea un discurso en el iPAD.
¡Lo preocupante es que lea un discurso!.
Cuando tenemos ministros que son incapaces de transmitir un mensaje sin recurrir a la lectura literal del mismo como si fueran alumnos de segundo de educación básica es que tenemos un problema de degradación democrática importante.
¿Por qué demonios tienen que leer? ¿Acaso es otro el que les escribe lo que tienen que decir? ¿Por qué en las entrevistas se pactan las preguntas? ¿Por qué cuando hablan espontáneamente meten la pata de tal manera que luego tienen que rectificar?. A mí un político que no es capaz de expresar sus ideas con sus propias palabras de manera natural no me merece ninguna confianza. O es un imbécil incapaz de expresar sus propias ideas, o se cree que nosotros somos imbéciles y no nos vamos a dar cuenta de que realmente no tiene ideas propias.
¿Dónde estarán aquellos políticos de antes, hombres y mujeres verdaderamente valiosos, capaces de defender sus ideas con sus propias palabras? Yo se lo diré: están fuera de la política, haciendo cosas importantes en el mundo real sin la protección del "partido".
Este pais, y por extensión este sistema sanitario necesita líderes de verdad, con las ideas lo suficientemente claras como para hilvanar un par de frases coherentes sin tenerlas que leer de un iPad o una cartulina. Y si no tienen las ideas claras por lo menos que sean capaces de memorizarlas.
Son "políticos profesionales" (pues no se les conoce otra profesión), y ni siquiera son capaces de dar un discurso en condiciones.
¿Se imaginan alguno de estos discursos leidos en un iPad?... yo tampoco.
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políticos
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Cuando llevas tiempo con alguien...
"Cuando llevas tiempo con alguien es muy fácil imaginar lo que quiere el otro"
Lo que cuentan en el anuncio es una verdad como un templo. Todo médico de familia que haya pasado un cupo fijo de pacientes durante al menos un año sabe que muchas veces sabes lo que le pasa al paciente simplemente viendo como entra por la puerta. Esa es la esencia de la longitudinalidad en la medicina de familia, esa es la importancia de contar con un médico de familia que haga de "director de orquesta". Por eso las unidades verticales de crónicos son una mala solución y los contratos de suplencias en atención primaria la antítesis de la calidad asistencial.
Es un poco como la diferencia entre el sexo con un ligue de una noche o con tu novia. En el fondo no es lo mismo. Lástima que no tengamos los mismos medios que movistar para transmitir un mensaje tan esencial.
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atención primaria
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martes, 12 de octubre de 2010
sábado, 9 de octubre de 2010
La web 2.0: ¿una amenaza a la libertad en internet?
Si una empresa te ofrece algo gratis, o ya te lo ha cobrado antes o te lo piensa cobrar.
La reciente explosión de noticias sobre eventos dospuntocéricos sanitarios y en especial una conversación en twitter con @juliomayol me trajo a la memoria un tema al que hace tiempo le doy vueltas y del que nunca encuentro tiempo para hablar.
Hablaba con mi tocayo sobre las "redes sociales para educación médica" y su MED&LEARN, comentándole mis experiencias hace 13 años (soy un internauta senil) con la "Comunidad Virtual de Estudiantes de Medicina" cuando Mayol soltó un tweet que vale su char.length() en oro:
MED&LEARN no es la última frontera. La última frontera no la puedo contar por compromiso de confidencialidad :)
Desde luego el concepto de "compromiso de confidencialidad" (o más conocido en el mundillo del capital riesgo como NDA) parece algo completamente contrario al espíritu kumbaya del "dospuntocerismo". Pero en el fondo la web 2.0 tiene mucho que ver con todo eso, como voy a tratar de explicar.
Aunque nunca me he tragado esa falacia-meme de los "nativos digitales" he de reconocer que en internet te puedes convertir en un "viejo carcamal" joven.
Así, un tipo como yo, con 33 años, que por 1990 se conectaba a unos chats por vía telefónica (se llamaba Ibertext) donde ya pululaban un montón de gays en busca de cibersexo y que en 1996 empezaba a utilizar el "internet" (bueno, primero el "infovía") parece como un viejo coronel de 80 años al lado de tipos mucho más veteranos en el mundo real (y mucho más sabios) como el Doctor Casado, pero que parece como si hubieran acabado de descubrir Internet.
Sin embargo, el diálogo "internáutico" entre el Dr Bonis y el Dr Casado se invierte, de modo que yo actúo como el típico viejo cínico desencantado "que sabe lo que es pasar hambre" y Casado actúa como el adolescente idealista crédulo que piensa que se va a comer el mundo. Y como viejo cínico que soy debo advertir a la muchachada.
Una cosa que caracteriza a los adolescentes es creer que sus abuelos no follaban... como si siempre hubiesen sido viejos cínicos y amargados. Los adolescentes creen que están "inventando el mundo", cuando en realidad el mundo ya estaba inventado. Los dospuntoceristas, creen por tanto que "el espíritu de compartir" es algo nuevo, propio de lo que ellos llaman la "web 2.0".
Pero los viejos sabemos que el "espíritu de comunidad" es algo que existía ya en "internet" mucho antes de que existieran "empresas de internet" o "community managers" o "gurús dospuntocero" o "conferencias TED".
En mi experiencia como viejo carcamal puedo asegurar que el lugar donde he vivido un verdadero espíritu de compartir (llamadlo 2.0 o como os salga de la punta del gurú) es en la comunidad del software libre.
El "software libre" tenía una base ideológica fuerte desarrollada en 1985 por un "gurú carismático": Richard Stallman. La base fundamental del movimiento era que el conocimiento debía ser compartido y que nadie podía limitar la capacidad de compartirlo. (a los adolescentes digitales les sonará dospuntocérico, pero es de hace más de 20 años).
Al calor de esa ideología surgieron cosas como Linux, el navegador Firefox o las licencias "Creative Commons". Surgieron además comunidades locales "desvirtualizadas". Eran los "grupos de usuarios de linux", como GULIC (Grupo de Usuarios de Linux de Canarias). Era típico por ejemplo organizar "quedadas" (ahora lo llaman congresos de la blogosfera) en alguna cervecería de la ciudad para conocer en persona a otros usuarios de "linux" a los que conocías por internet. Se compartían conocimientos, se organizaban cursos gratuitos (algunos en comunas de okupas), se reciclaba hardware, o se hacían interesantes experimentos como un enlace wireless entre Gran Canaria y Tenerife con antenas parabolicas construidas con una lata de patatas Pringles. Incluso se hacía "telemedicina" y recuerdo dar consejos médicos (eso sí como estudiante) a algunos miembros de GULIC por el chat de IRC.
¿Y qué opina un viejo cínico como yo sobre la "web 2.0"?. Opino que es una amenaza a la libertad en internet. (no voy tan lejos como Stallma que opina que usar herramientas web 2.0 es una estupidez, aunque a largo plazo seguramente lo sea)
Las empresas no tardaron en darse cuenta de el potencial negocio detrás de esas cosas que hacían unos cuantos "frikis" en las facultades de teleco de las distintas universidades del mundo. El único problema es que el genuino espíritu colaborativo choca un poco con el espíritu competitivo del entorno empresarial.
Si uno quiere obtener "inversores" necesita obtener rentabilidades (a no ser que de con una donación filantrópica, pero esas escasean bastante). La realidad es tozuda y al final la única forma de obtener beneficios económicos es estableciendo lo que se llama "ventajas competitivas", es decir ser mejor que el otro (que también está intentando ganar dinero). Una ventaja competitiva debe ser sostenible y la mejor forma de lograrlo es mediante barreras de entrada a los competidores (ponérselo difícil a los que quieran entrar) y barreras de salida para los clientes (ponérselo difícil a los que quieren salir). Poner barreras no parece muy "dospuntocérico" ¿verdad que no, queridos adolescentes digitales?.
El espíritu del software libre era y es un problema para establecer barreras de entrada y de salida. Los "Stallman Boys" eran peligrosos. Así que ¿qué han hecho las empresas? Se han inventado el "dospuntocero" y "la nube".
El concepto de "cloud computing" nacio en realidad en un entorno académico, muy ligado a lo que se llamó "computación distribuida". La idea es que si uno necesita mucha potencia de cálculo (potencia computacional) para resolver un problema complejo (por ejemplo el análisis del genoma humano, la modelización tridimensional de interacciones moleculares o la búsqueda de vida inteligente extraterrestre) tiene dos opciones: 1) comprarse un ordenador muy potente y muy caro o 2) repartir el trabajo entre un montón de ordenadores caseros, aprovechando la potencia de cálculo libre en cada uno de ellos. De modo que se manda trabajo a cada ordenador pequeño, y se centralizan los resultados. Eso es un "cloud computing" colaborativo.
Sin embargo la tecnología de semiconductores permitió obtener gran potencia de cálculo y memoria a bajo coste. Entonces las empresas se dieron cuenta de que el cloud computing interesante era el opuesto: si yo acostumbro a la gente a usar mis ordenadores y mi software privado para realizar su trabajo no tengo que compartir mi "secreto" con ellos. Ni siquiera tengo que preocuparme por que me hagan copias piratas de mis programas. Si dejan de pagar simplemente les corto el servicio. Magistral ¿verdad?.
Con el software libre uno tiene una herramieta como el "OpenOffice" que le permite crear presentaciones o documentos en su propio ordenador. Como el software es libre nadie puede obligarme a pagar por acceder a mi propio trabajo y nadie puede limitarme mi capacidad de compartirlo. El problema es que no puedo establecer barreras de entrada a la competencia ni barreras de salida a los usuarios.
Pero si yo monto un editor de presentaciones "web 2.0" como prezi, entonces sí que puedo tener ventajas competitivas. Para ello es importante que:
1- la tecnología (y el código fuente) en la que se basa mi herramienta sea secreta (y privativa).
2- el usuario tenga muchas dificultades para dejar de usar mi herramienta, o para usar la información que ha generado con mi herramienta fuera de ella (barreras de salida)
3- el número de usuarios que use la herramienta crezca muy rápido de modo que la competencia tenga muy difícil entrar (barreras de entrada)
El modelo es perfecto porque cada vez que un usuario hace una presentación en Prezi (o mete sus datos en PatientsLikeMe o monta una plataforma de eLearning en mi red social) está trabajando gratis para mí: genera contenidos (que atraeran a otros usuarios) y me da publicidad.
Para que el "chiringuito" funcione es fundamental hacer creer a la gente que somos buenos "don't be evil" y que "compartir mola". Eso sí, siempre que compartan usando mi tecnología, solo puedan acceder a esos contenidos usando mi tecnología y por supuesto nadie pueda usar mi tecnología sin mi permiso.
Como necesito crecer rápido (para establecer barreras de entrada a competidores) lo que hago es dar el servicio gratuito, así capturo a todos los usuarios que trabajarán por mí y atraerán a más usuarios en lo que se conoce como externalidad de red.
El usuario, un adolescente digital ingenuo e ilusionado, estará feliz y creerá haber encontrado la cuadratura del círculo: la posibilidad de compartir "de buen rollo" y además ¡gratis!. El problema está, por supuesto, cuando la empresa detrás de ese servicio gratuito (pero no libre) decida que tiene que rentabilizar la inversión. O lo que es peor se de cuenta de que no puede rentabilizar la inversión y deje de ofrecer el servicio (con la consecuente pérdida de información).
Los viejos cínicos digitales ya lo sabemos: "El free software es una cuestión de libertad no de precio". Esperemos que los adolescentes digitales se den cuenta de ello cuanto antes y no se dejen engañar por los entusiastas del "dospuntocero".
La reciente explosión de noticias sobre eventos dospuntocéricos sanitarios y en especial una conversación en twitter con @juliomayol me trajo a la memoria un tema al que hace tiempo le doy vueltas y del que nunca encuentro tiempo para hablar.
Hablaba con mi tocayo sobre las "redes sociales para educación médica" y su MED&LEARN, comentándole mis experiencias hace 13 años (soy un internauta senil) con la "Comunidad Virtual de Estudiantes de Medicina" cuando Mayol soltó un tweet que vale su char.length() en oro:
MED&LEARN no es la última frontera. La última frontera no la puedo contar por compromiso de confidencialidad :)
Desde luego el concepto de "compromiso de confidencialidad" (o más conocido en el mundillo del capital riesgo como NDA) parece algo completamente contrario al espíritu kumbaya del "dospuntocerismo". Pero en el fondo la web 2.0 tiene mucho que ver con todo eso, como voy a tratar de explicar.
Aunque nunca me he tragado esa falacia-meme de los "nativos digitales" he de reconocer que en internet te puedes convertir en un "viejo carcamal" joven.
Así, un tipo como yo, con 33 años, que por 1990 se conectaba a unos chats por vía telefónica (se llamaba Ibertext) donde ya pululaban un montón de gays en busca de cibersexo y que en 1996 empezaba a utilizar el "internet" (bueno, primero el "infovía") parece como un viejo coronel de 80 años al lado de tipos mucho más veteranos en el mundo real (y mucho más sabios) como el Doctor Casado, pero que parece como si hubieran acabado de descubrir Internet.
Sin embargo, el diálogo "internáutico" entre el Dr Bonis y el Dr Casado se invierte, de modo que yo actúo como el típico viejo cínico desencantado "que sabe lo que es pasar hambre" y Casado actúa como el adolescente idealista crédulo que piensa que se va a comer el mundo. Y como viejo cínico que soy debo advertir a la muchachada.
Una cosa que caracteriza a los adolescentes es creer que sus abuelos no follaban... como si siempre hubiesen sido viejos cínicos y amargados. Los adolescentes creen que están "inventando el mundo", cuando en realidad el mundo ya estaba inventado. Los dospuntoceristas, creen por tanto que "el espíritu de compartir" es algo nuevo, propio de lo que ellos llaman la "web 2.0".
Pero los viejos sabemos que el "espíritu de comunidad" es algo que existía ya en "internet" mucho antes de que existieran "empresas de internet" o "community managers" o "gurús dospuntocero" o "conferencias TED".
En mi experiencia como viejo carcamal puedo asegurar que el lugar donde he vivido un verdadero espíritu de compartir (llamadlo 2.0 o como os salga de la punta del gurú) es en la comunidad del software libre.
El "software libre" tenía una base ideológica fuerte desarrollada en 1985 por un "gurú carismático": Richard Stallman. La base fundamental del movimiento era que el conocimiento debía ser compartido y que nadie podía limitar la capacidad de compartirlo. (a los adolescentes digitales les sonará dospuntocérico, pero es de hace más de 20 años).
Al calor de esa ideología surgieron cosas como Linux, el navegador Firefox o las licencias "Creative Commons". Surgieron además comunidades locales "desvirtualizadas". Eran los "grupos de usuarios de linux", como GULIC (Grupo de Usuarios de Linux de Canarias). Era típico por ejemplo organizar "quedadas" (ahora lo llaman congresos de la blogosfera) en alguna cervecería de la ciudad para conocer en persona a otros usuarios de "linux" a los que conocías por internet. Se compartían conocimientos, se organizaban cursos gratuitos (algunos en comunas de okupas), se reciclaba hardware, o se hacían interesantes experimentos como un enlace wireless entre Gran Canaria y Tenerife con antenas parabolicas construidas con una lata de patatas Pringles. Incluso se hacía "telemedicina" y recuerdo dar consejos médicos (eso sí como estudiante) a algunos miembros de GULIC por el chat de IRC.
¿Y qué opina un viejo cínico como yo sobre la "web 2.0"?. Opino que es una amenaza a la libertad en internet. (no voy tan lejos como Stallma que opina que usar herramientas web 2.0 es una estupidez, aunque a largo plazo seguramente lo sea)
Las empresas no tardaron en darse cuenta de el potencial negocio detrás de esas cosas que hacían unos cuantos "frikis" en las facultades de teleco de las distintas universidades del mundo. El único problema es que el genuino espíritu colaborativo choca un poco con el espíritu competitivo del entorno empresarial.
Si uno quiere obtener "inversores" necesita obtener rentabilidades (a no ser que de con una donación filantrópica, pero esas escasean bastante). La realidad es tozuda y al final la única forma de obtener beneficios económicos es estableciendo lo que se llama "ventajas competitivas", es decir ser mejor que el otro (que también está intentando ganar dinero). Una ventaja competitiva debe ser sostenible y la mejor forma de lograrlo es mediante barreras de entrada a los competidores (ponérselo difícil a los que quieran entrar) y barreras de salida para los clientes (ponérselo difícil a los que quieren salir). Poner barreras no parece muy "dospuntocérico" ¿verdad que no, queridos adolescentes digitales?.
El espíritu del software libre era y es un problema para establecer barreras de entrada y de salida. Los "Stallman Boys" eran peligrosos. Así que ¿qué han hecho las empresas? Se han inventado el "dospuntocero" y "la nube".
El concepto de "cloud computing" nacio en realidad en un entorno académico, muy ligado a lo que se llamó "computación distribuida". La idea es que si uno necesita mucha potencia de cálculo (potencia computacional) para resolver un problema complejo (por ejemplo el análisis del genoma humano, la modelización tridimensional de interacciones moleculares o la búsqueda de vida inteligente extraterrestre) tiene dos opciones: 1) comprarse un ordenador muy potente y muy caro o 2) repartir el trabajo entre un montón de ordenadores caseros, aprovechando la potencia de cálculo libre en cada uno de ellos. De modo que se manda trabajo a cada ordenador pequeño, y se centralizan los resultados. Eso es un "cloud computing" colaborativo.
Sin embargo la tecnología de semiconductores permitió obtener gran potencia de cálculo y memoria a bajo coste. Entonces las empresas se dieron cuenta de que el cloud computing interesante era el opuesto: si yo acostumbro a la gente a usar mis ordenadores y mi software privado para realizar su trabajo no tengo que compartir mi "secreto" con ellos. Ni siquiera tengo que preocuparme por que me hagan copias piratas de mis programas. Si dejan de pagar simplemente les corto el servicio. Magistral ¿verdad?.
Con el software libre uno tiene una herramieta como el "OpenOffice" que le permite crear presentaciones o documentos en su propio ordenador. Como el software es libre nadie puede obligarme a pagar por acceder a mi propio trabajo y nadie puede limitarme mi capacidad de compartirlo. El problema es que no puedo establecer barreras de entrada a la competencia ni barreras de salida a los usuarios.
Pero si yo monto un editor de presentaciones "web 2.0" como prezi, entonces sí que puedo tener ventajas competitivas. Para ello es importante que:
1- la tecnología (y el código fuente) en la que se basa mi herramienta sea secreta (y privativa).
2- el usuario tenga muchas dificultades para dejar de usar mi herramienta, o para usar la información que ha generado con mi herramienta fuera de ella (barreras de salida)
3- el número de usuarios que use la herramienta crezca muy rápido de modo que la competencia tenga muy difícil entrar (barreras de entrada)
El modelo es perfecto porque cada vez que un usuario hace una presentación en Prezi (o mete sus datos en PatientsLikeMe o monta una plataforma de eLearning en mi red social) está trabajando gratis para mí: genera contenidos (que atraeran a otros usuarios) y me da publicidad.
Para que el "chiringuito" funcione es fundamental hacer creer a la gente que somos buenos "don't be evil" y que "compartir mola". Eso sí, siempre que compartan usando mi tecnología, solo puedan acceder a esos contenidos usando mi tecnología y por supuesto nadie pueda usar mi tecnología sin mi permiso.
Como necesito crecer rápido (para establecer barreras de entrada a competidores) lo que hago es dar el servicio gratuito, así capturo a todos los usuarios que trabajarán por mí y atraerán a más usuarios en lo que se conoce como externalidad de red.
El usuario, un adolescente digital ingenuo e ilusionado, estará feliz y creerá haber encontrado la cuadratura del círculo: la posibilidad de compartir "de buen rollo" y además ¡gratis!. El problema está, por supuesto, cuando la empresa detrás de ese servicio gratuito (pero no libre) decida que tiene que rentabilizar la inversión. O lo que es peor se de cuenta de que no puede rentabilizar la inversión y deje de ofrecer el servicio (con la consecuente pérdida de información).
Los viejos cínicos digitales ya lo sabemos: "El free software es una cuestión de libertad no de precio". Esperemos que los adolescentes digitales se den cuenta de ello cuanto antes y no se dejen engañar por los entusiastas del "dospuntocero".
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¿Por qué los residentes de otras especialidades deben rotar por atención primaria?
Copio a portada un pequeño debate que hemos tenido en otro post:
Resi de hospital dice:
viene a urgencias el lunes por la noche. ha recibido una agresión (un puñetazo en la nariz) y lo vemos en la urgencia de traumatología. no tiene nada roto. no tiene dolor cervical pero aún así en el triaje le han pedido una rx de columna cervical, que es normal.
hago una exploración somera y escribo todo en el informe. le doy antiinflamatorios para que tome.
el miércoles, lo típico de una contractura muscular, al chaval lleva 2 días que le duele el cuello. típico dolor al girar la cabeza en región laterocervical, y va a su médico de cabecera con todo. el médico de cabecera lo ve, ve el informe, ve las placas normales, y LO DERIVA a urgencias. con un p10 y con dos pares de narices.
estoy de guardia el miércoles otra vez. leo en el p10 que dice que lo remite para valoración por cervicalgia. el chaval confiesa que el médico le ha dicho que las placas son normales, y que está bien que esté tomando ibuprofeno, pero que venga POR SI ACASO y también para que le demos un collarín.
¿por si acaso QUÉ? ¿que te den un collarín en urgencias es una urgencia?
lo que le pasó a ese chico no resultó ser una urgencia la primera vez, sin nada roto, cuando él vino por iniciativa propia, y no resultó ser una urgencia ni mucho menos la segunda vez, y esta vez derivado por un map.
o cuando te remiten uno para suturar una herida.
o cuando te remiten uno de 20 años para que valores un TCE que está más fresco que tú.
no quiero generalizar pero es que muchas veces parece cachondeo. el problema es que no hay comunicación, ni feedback. si habláramos más todo sería mucho mejor.
Y digo yo:
Otro problema a solucionar es dotar a los centros de salud de collarines (en los que yo he trabajado no hay). Tampoco hay algo tan básico como una simple sala de yesos.
Ambos desconocemos lo que pasó en realidad pero te voy a describir una posibilidad de muchas:
paciente- "Doctor, fui al hospital y me dijeron que todo bien, vengo a por el parte de confirmación del tercer día. Y verá es que me duele el cuello un huevo, no será que se me ha roto algo?".
médico- "Seguramente no haya nada roto, tienes la radiografía que te hicieron el primer día aquí?"
paciente- "No, me la he dejado en casa / No, no me la dieron."
médico - "Pues nada, tómate el ibuprofeno y paciencia"
paciente- "Y no me dan un collarín o algo? a mi prima en urgencias una vez le dieron uno y le iba muy bien"
médico - "Espera a ver si tenemos algún collarín en el centro, creo que no"
paciente 2, abriendo la puerta: "oiga, tenía cita a las 4, ¿me han llamado?"
médico- "No, vamos con 1 hora de retraso, espere que ahora llamo"
médico llama por teléfono a enfermera de urgencias: "oye, tenemos collarines en el centro?... ¿no?, vale..."
médico- "Mira, es que no tenemos collarines en el centro"
paciente- "Pues entonces qué hago, ¿me voy al hospital? porque yo necesito un collarín y además a lo mejor tengo algo" (mientras tanto piensa: que mierda el centro de salud no me hacen nada, en el hospital nada más entrar me hicieron hasta una radiografía y todo, no como aquí que no tienen ni collarines ni ná).
paciente 3 toca la puerta "toc, toc, toc"- ¿se puede?
médico: "bueno mira, toma este volante y vete a la urgencia a ver si allí tienen un collarín"
El primer error que cometemos (yo también lo hacía cuando estaba en la urgencia) es hacerle pruebas y radiografías a todo el mundo. Luego nos sorprendemos si la gente va a urgencias en vez de al centro de salud "donde no te hacen de nada y no tienen medios".
Ayer tuve que atender a una señora que acudio a la urgencia por un dolor abdominal tipo cólico. Le hicieron analítica (donde lamentablemente salieron unas transaminasas elevadas al doble de lo normal), una ecografía y buscapina "por vena" (que manía de dar la medicación por vena). La mujer se pasó por mi consulta a por las recetas y a ver si le explicaba qué era eso de las transaminasas. En ningún momento presentó clínica o signos exploratorios que sugirieran colecistitis aguda por lo que si hubiese acudido a mi consulta primero hubiese resuelto el caso de forma similar pero sin analíticas, sin buscapina por vena y sin ecografía.
Es un problema complejo, y para entenderlo con perspectiva es bueno haber pasado consulta en urgencias y en un centro de salud. Por eso creo que las rotaciones de especialistas hospitalarios en primaria pueden ser muy útiles (aunque la mayoría las consideran una pérdida de tiempo).
Resi de hospital dice:
viene a urgencias el lunes por la noche. ha recibido una agresión (un puñetazo en la nariz) y lo vemos en la urgencia de traumatología. no tiene nada roto. no tiene dolor cervical pero aún así en el triaje le han pedido una rx de columna cervical, que es normal.
hago una exploración somera y escribo todo en el informe. le doy antiinflamatorios para que tome.
el miércoles, lo típico de una contractura muscular, al chaval lleva 2 días que le duele el cuello. típico dolor al girar la cabeza en región laterocervical, y va a su médico de cabecera con todo. el médico de cabecera lo ve, ve el informe, ve las placas normales, y LO DERIVA a urgencias. con un p10 y con dos pares de narices.
estoy de guardia el miércoles otra vez. leo en el p10 que dice que lo remite para valoración por cervicalgia. el chaval confiesa que el médico le ha dicho que las placas son normales, y que está bien que esté tomando ibuprofeno, pero que venga POR SI ACASO y también para que le demos un collarín.
¿por si acaso QUÉ? ¿que te den un collarín en urgencias es una urgencia?
lo que le pasó a ese chico no resultó ser una urgencia la primera vez, sin nada roto, cuando él vino por iniciativa propia, y no resultó ser una urgencia ni mucho menos la segunda vez, y esta vez derivado por un map.
o cuando te remiten uno para suturar una herida.
o cuando te remiten uno de 20 años para que valores un TCE que está más fresco que tú.
no quiero generalizar pero es que muchas veces parece cachondeo. el problema es que no hay comunicación, ni feedback. si habláramos más todo sería mucho mejor.
Y digo yo:
Otro problema a solucionar es dotar a los centros de salud de collarines (en los que yo he trabajado no hay). Tampoco hay algo tan básico como una simple sala de yesos.
Ambos desconocemos lo que pasó en realidad pero te voy a describir una posibilidad de muchas:
paciente- "Doctor, fui al hospital y me dijeron que todo bien, vengo a por el parte de confirmación del tercer día. Y verá es que me duele el cuello un huevo, no será que se me ha roto algo?".
médico- "Seguramente no haya nada roto, tienes la radiografía que te hicieron el primer día aquí?"
paciente- "No, me la he dejado en casa / No, no me la dieron."
médico - "Pues nada, tómate el ibuprofeno y paciencia"
paciente- "Y no me dan un collarín o algo? a mi prima en urgencias una vez le dieron uno y le iba muy bien"
médico - "Espera a ver si tenemos algún collarín en el centro, creo que no"
paciente 2, abriendo la puerta: "oiga, tenía cita a las 4, ¿me han llamado?"
médico- "No, vamos con 1 hora de retraso, espere que ahora llamo"
médico llama por teléfono a enfermera de urgencias: "oye, tenemos collarines en el centro?... ¿no?, vale..."
médico- "Mira, es que no tenemos collarines en el centro"
paciente- "Pues entonces qué hago, ¿me voy al hospital? porque yo necesito un collarín y además a lo mejor tengo algo" (mientras tanto piensa: que mierda el centro de salud no me hacen nada, en el hospital nada más entrar me hicieron hasta una radiografía y todo, no como aquí que no tienen ni collarines ni ná).
paciente 3 toca la puerta "toc, toc, toc"- ¿se puede?
médico: "bueno mira, toma este volante y vete a la urgencia a ver si allí tienen un collarín"
El primer error que cometemos (yo también lo hacía cuando estaba en la urgencia) es hacerle pruebas y radiografías a todo el mundo. Luego nos sorprendemos si la gente va a urgencias en vez de al centro de salud "donde no te hacen de nada y no tienen medios".
Ayer tuve que atender a una señora que acudio a la urgencia por un dolor abdominal tipo cólico. Le hicieron analítica (donde lamentablemente salieron unas transaminasas elevadas al doble de lo normal), una ecografía y buscapina "por vena" (que manía de dar la medicación por vena). La mujer se pasó por mi consulta a por las recetas y a ver si le explicaba qué era eso de las transaminasas. En ningún momento presentó clínica o signos exploratorios que sugirieran colecistitis aguda por lo que si hubiese acudido a mi consulta primero hubiese resuelto el caso de forma similar pero sin analíticas, sin buscapina por vena y sin ecografía.
Es un problema complejo, y para entenderlo con perspectiva es bueno haber pasado consulta en urgencias y en un centro de salud. Por eso creo que las rotaciones de especialistas hospitalarios en primaria pueden ser muy útiles (aunque la mayoría las consideran una pérdida de tiempo).
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jueves, 7 de octubre de 2010
Hay cosas que no cambian
¿En qué se paracen los cines españoles de la época franquista a las consultas de muchos centros de salud de la España del siglo XXI?
En que en los dos hay individuos convencidos de que los individuos con acceso a información libre son peligrosos, vagos o maleantes.
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gestión del conocimiento,
informática,
innovación,
internet
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