martes, 25 de enero de 2011

Pulsioxímetros: esos anillos con lucecitas

Los fabricantes de aparatos electrónicos siempre andan buscando expandir nuevos mercados. Es normal, pues es su negocio.

Sin embargo, sorprende la facilidad con la que los médicos apoyamos el uso de esos cachibaches tecnológicos (sobre todo si lo comparamos con el nivel de evidencias que exigimos a cualquier fármaco que se introduzca en el mercado, cosa por otra parte totalmente necesaria).

Mayol por ejemplo, parece que anda entretenido pensando en como monitorizar a los pacientes dados de alta (en lo que llaman "hospitalización domiciliaria"). Juana Talavera también suelta, como ingeniera que es, sus comentarios por aquí y por allí sugiriendo lo maravilloso que sería disponer de pulsioxímetros en las consultas de los centros de salud.

Un pulsioxímetro no es caro, apenas unos 40-50 euros (menos que un teléfono movil). Cualquier paciente o madre histérica se lo puede comprar. Me imagino a las señoras jubiladas rulándose el pulsioxímetro para ver como andan del "catarrillo", como se rulan la "máquina del azucar" cada vez que tienen un mareo, o se toman la tensión con la maquinita cada vez que les duele la cabeza.

Pero ¿realmente para qué sirve el pulsioxímetro de las narices?... parece que no para tanto como podría pensarse.

A parte de alguna utilidad en la confirmación diagnóstica de la apnea obstructiva del sueño, y por supuesto en la monitorización de pacientes "graves", en ventilación mecánica o sometidos a sedación profunda (donde un pulsioxímetro sí tiene su utilidad indiscutible), la manía de ponerle un pulsioxímetro a la gente después de operarla (tanto en casa como en domicilio) sirve para bien poco. Excepto para que se cojan complejo de ET.

Una revisión Cochrane es bastante concluyente al respecto, al analizar la escasa (apenas 5 estudios) evidencia sobre la utilidad de la monitorización con pulsioxímetro en las salas de despertar postoperatoria (no digamos ya en la "hospitalización domiciliaria" días después de ser operado):

"Los estudios confirmaro que el pulsioxímetro puede detectar hipoxemia y eventeos relacionados. Sin embargo no hemos encontrado evidencias de que los pulsioxímetros afecten los resultados de la anestesia. Los resultados contradictorios, subjetivos y objetivos de los estudios, pese a una enorme y sistemática recolección de datos de una población de pacientes quirúrgicos bastante grande indican que el valor de la monitorización perioperatoria con pulsioxímetro es cuestionable en relación con mejores resultados en salud, efectividad y eficiencia. La monitorización rutinaria contínua con pulsioxímetro no redujo ni los ingresos en UCI ni la mortalidad, y no está claro si quiera si hay algún beneficio de la aplicación de esta tecnología en pacientes en recuperación de cirugía cardiotorácica en una unidad de cuidados generales".

Lo dicho, mucho negocio y poca ciencia. Ojo con los vendedores de pulseras PowerBalance disfrazados de "innovación".

3 comentarios:

  1. Efectivamente la efectividad de la pulsioximetría es dudosa para el fin propuesto además de engañosa pues la en la PO2 es un signo tardío en muchas ocasiones relacionado con otras circunstancias clínicas que en una URPA se resuelven fácilmente acercándote a la cama del paciente y valorando su consciencia, respiración, dolor etc. pero que estando en su domicilio...

    Por no hablar de las unidades de hospitalización convertidas en "semi-ucis" con monitores completos en las habitaciones y las enfermeras "responsables" pendientes de 12 o 16 pacientes y sus 'lucecitas'.

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  2. No siga por este camino, a ver si los del Sindicato de Mandangas Electrónicas Médico-Estéticas le van a rayar el coche, doctor.

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  3. A mi me dieron uno cuando la gripe A.
    POr cierto me dieron varias cajas de Tamiflu y me sobraron tres que he entregado a tres pacientes con Gripe de este año. Por cierto que se han recuperado estupéndamente.
    Paso de hacer estudios..ols rario, RR, RA..
    Bastante tengo con cinco horas y media de consulta diaria.
    Y el pulsioxímetro que tengo lo uso, y sobre todo la residente que me enseña, cuando alguíen dice que se fatiga..
    Pero al final seguimos aplicando criterios clínicos, y prescribimos según nuestra ciencia, y en general los pacientes han mejorado.
    Al final es evidente, que si alguien tiene una saturación de oxígeno de 85, lo envio al hospital..
    Más que nada para que no me echen la culpa a mí..
    Y los chinos nos han vendido decenas de miles de pulsioximétros..
    Hasta que se queden con nuestras pensiones..

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