domingo 20 de marzo de 2011

El tonto y la luna

"Cuando el sabio señala la luna, el tonto se fija en el dedo"



Algunas opiniones de los responsables de recursos humanos del sistema sanitario no tienen desperdicio:

"Los famosos principios de igualdad, mérito y capacidad para el acceso a un puesto de trabajo en la administración pública (artículos 23 y 103.3 de la Constitución) pueden acabar volviéndose en contra de la eficiencia y de la lógica. Veamos un ejemplo:

Un centro de salud se plantea la necesidad de contratar un enfermero para una sustitución de 3 meses. Se pide a la bolsa de trabajo y remiten a un candidato (enfermero A) que lleva 12 años trabajando en hospital (en UCI). Este profesional se incorpora al puesto, pero su adaptación al trabajo en atención primaria es muy lenta y cesa antes de desempeñar su trabajo en condiciones."


¿La solución de los responsables?... aquí la tienen: "Lógicamente hay que luchar contra la arbitrariedad en la contratación temporal, pero la rigidez normativa acaba provocando situaciones tan extrañas y kafkianas como la descrita, extraída de la vida real."

Pretenden que miremos al dedo, como los tontos. Pero mejor miremos a la luna.

El problema no es la "rigidez normativa", el problema es que contratan al enfermero durante solo 3 meses. Es decir, gestionan los recursos humanos del hospital como si los enfermeros fueran recolectores de fresas o camareros de chiringuito de playa.

De modo que el enfermero con contrato basura no tiene tiempo para recorrer su curva de aprendizaje y empezar a ser productivo.

Ante esta realidad el responsable de recursos humanos responderá: "los contratos temporales (basura) son necesarios, porque hay que cubrir las vacaciones del personal fijo". Y de nuevo nos tomará por tontos pretendiendo que miremos al dedo en vez de a la luna.

Si gestionas una organización que quiere dar un servicio 365 días al año, 24 horas al día y tienes gran variabilidad en la demanda no te queda otra de dimensionar las plantillas fijas adecuadamente, de tal manera que "preveas" las vacaciones, bajas e imprevistos del personal, de modo que la plantilla fija sea capaz de cubrir las vacaciones y bajas a las que tiene derecho.

La contratación temporal en sanidad es un fraude de ley, porque cubre necesidades que no son "temporales" o "extraordinarias", sino necesidades contínuas, estructurales y repetidas en el tiempo (ocurren todos los años en verano y navidad).

Sus pésimas políticas de recursos humanos son fábricas de precariedad laboral y además son peligrosas para la salud.

Ahora pretenden que como los tontos, miremos al dedo y creamos que el problema es que no pueden dar contratos basura discrecionalmente.

3 comentarios:

  1. Sin dejar de estar de acuerdo en el concepto de que la sanidad y más la pública (dilo, hombre, que todos tenemos contratos de un día en el historial laboral), lo que haces es dispararle al pianista. El autor del blog probablemente ejecuta las directrices que le marcan en su día a día, y se queja de las arbitrariedades y desmanes, poniendo -en mi opinión- en peligro su puesto de trabajo (y quien sabe si no le costará cuanto menos un toque para que cierre el blog, como ya ha pasado en otros casos). Por un lado bien por ti, pero por otro un aviso de amigo: Te estás creando un club de fans que desean "que tengan pleitos y los ganes", es decir, que te encuentres en una situación de gestión con sanitarios a tu cargo, para ver que tal toreas desde la arena y no desde la barrera. Yo te aprecio como eres, porque no te cortas, pero joder, que todo el mundo nos hemos tragado sapos en los trabajos por cuenta ajena, y no por ello nos tienen que llamar tontos, no me fastidies...

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  2. No he dicho que nadie sea tonto. Solo digo que no nos tomen por tontos.

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  3. ya escribí mi comentario en el post original. Estoy bastante de acuerdo con Bonis en este tema.

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