lunes 23 de mayo de 2011

Hasta el último ladrillo disponible

Como soy de los que no creen que las revoluciones vayan a ser tuiteadas, me he tomado la molestia de acercarme insitu al "campamento sol" y conocer de primera mano lo que se cuece dentro del movimiento.

Tras acudir a dos asambleas sobre sanidad en "acampada sol" me gustaría compartir algunas reflexiones.

Creo que lo que ha ocurrido esta semana en toda España es algo excepcional; la gente se ha movilizado, existe energía, gente como yo que nunca habría acudido a una asamblea en medio de una calle se está moviendo. Hay muchas cosas que van mal en nuestro sistema político, social y económico y la gran mayoría desea un cambio para mejor.

Es normal que después de tanto tiempo donde los partidos políticos tradicionales han monopolizado el debate político, después de tanto tiempo sin tener un lugar donde expresar nuestra indignación todo el mundo quiera aprovechar que le dan un megáfono para exponer sus ideas y problemáticas. Es además legítimo y democraticamente saludable.

Pero me preocupa que no sea práctico.

Se han propuesto muchas ideas en las pocas asambleas que he podido escuchar: ofrecer interrupción voluntaria del embarazo en centros de salud, dar un papel mayor a la psicología en el sistema sanitario, que si mayor importancia a la atención primaria, que si "evitar la privatización de la sanidad pública", etc, etc, etc.

El problema de estas reivindicaciones es que pueden alejar a muchas personas del movimiento y hacer que vuelvan a quedarse en sus casas para votar cada 4 años a los mismos de siempre y luego quedarse en casa viendo a Belén Esteban y lamentándose de su mala suerte.

Es evidente por ejemplo que el aborto es un tema bastante polémico, por lo que discutir sobre el mismo solo va a servir para que los que están a favor (o en contra) decidan no seguir discutiendo. Lo mismo para las reivindicaciones de psicólogos, enfermeros, médicos de familia, diabéticos, familiares de personas con síndrome de Down, profesionales con plaza fija, profesionales precarios, anarquistas, jubilados, etc, etc, etc...

Algo parecido pasa con posicionamientos sobre "no privatizar la sanidad". ¿qué significa sanidad privada? ¿financiación privada? ¿provisión privada? ¿copago sí copago no? ¿profesionales funcionarios? ¿profesionales independientes como en la atención primaria del Reino Unido?... Es un tema tan complejo que para tomar una posición en una asamblea al final es necesario simplificar demasiado y asumir muchos matices con lo que algunos estarán de acuerdo y otros no.

Desde mi punto de vista lo importante ahora es sumar en vez de dividir. Para ello es clave centrarse en conceptos sencillos y de amplio consenso. Para mí esos temas serían:

- Fomento de la participación política ciudadana: en el ámbito de la sanidad significaría trabajar para montar estructuras que permitan a todos (profesionales de todo tipo, enfermos, familiares de enfermos) tener la oportunidad de aportar sus ideas y de informarse. Las asambleas de barrio me parecen un buen comienzo.

- Transparencia en la gestión de "la cosa pública": iniciativas que aumenten la transparencia del sistema. Que sepamos cómo se está invirtiendo el dinero y por qué. Que la gente sepa lo que está pasando. Facilitar fuentes de información diversas. Que se sepa por ejemplo quien recibe dinero de quien. Qué criterios se usan para tomar las decisiones. Quién decide. Etc, etc, etc.

- Lucha contra la corrupción: este punto se consigue en gran medida si se consigue la transparencia del punto anterior.

Creo sinceramente que los únicos que podrían estar en contra de estos puntos son los que desean el poder político para beneficiarse ellos mismos, los que tienen algo que ocultar y los corruptos. Quiero pensar que estas personas son una minoría.

Parafraseando al personaje de Mandela en Invictus: "este no es el momento de aplaudir venganzas absurdas, es el momento de reconstruir nuestra democracia utilizando hasta el último ladrillo disponible".

11 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo, Julio...
    como decía un comentario en alguna noticia que leí por internet, es el momento de sumar adeptos bajo unos acuerdos de mínimos; el resto lo iremos consiguiendo con la participación ciudadana bajo las vías democráticas...

    ResponderSuprimir
  2. Sólo echo a faltar una verdadera participación ciudadana y la ausencia de presupuestos políticos.

    La participación ciudadana podría consistir perfectamente en, entre otros aspectos, la votación de las propuestas en asambleas (masivas o de barrio) Y en internet. Subrayo "Y en internet" porque hasta el momento, sólo se ha usado para darle visibilidad y recoger firmas en momentos concretos, con notable éxito. Pero las asambleas han obviado la voz de los que hemos impulsado este movimiento desde Twitter también. Craso error.

    La revolución ciudadana tiene más oportunidades de triunfar que la revolución política.

    Un saludo.

    ResponderSuprimir
  3. En general no disiento. Como "gran tormenta de ideas" puede estar bien; pero en la práctica contamos TODOS.

    Yo ví un movimiento de gente harta del sistema político y que quiere su reforma; esto conlleva, desde mi punto de vista, que la primera sino única reivindicación sea el Proceso constitutivo abierto que defina una nueva manera en la que los ciudadanos participemos en la toma de decisiones (llamadle sistema electoral, pero yo iría más allá) y, a continuación, que defina la "superestructura" de un nuevo marco político en el que se decida la estructura de la administración y su papel en las relaciones entre los ciudadanos.

    ResponderSuprimir
  4. Muy bueno y totalmente de acuerdo

    ResponderSuprimir
  5. Anonimo,

    Las asambleas sirven para lo que sirven: delierar, intercambiar opiniones y tomar decisiones en grupos no muy grandes sobre lo que va a hacer ese grupo.

    No puedes gobernar un pais, ni una ciudad de 10.000 habitantes a base de asambleas porque no aseguras la legitimidad y porque cuando alcanzas determinado tamaño estarías mas tiempo reunido en asamblea que viviendo tu vida. Al final decidirian los que tuvieran tiempo libre, como en la antigua grecia donde unos cuantos gobernaban (en asambleas) mientras otros trabajaban (los esclavos).

    En cuanto a las votaciones por internet le veo muchas posibilidades pero hay que tener en cuenta que mucha gente esta fuera de "internet" y su voto vale igual que el nuestro.

    En las elecciones de ayer, donde casi todo el mundo puede votar no ha ganado ni el voto en blanco, ni el partido pirata, ni nada de eso. Ha ganado el PP (y en el Pais Vasco Bildu según parece). Eso no puede ser ignorado.

    ResponderSuprimir
  6. Por una vez totalmente de acuerdo con su entrada y más aún con su comentario.

    ResponderSuprimir
  7. Buen análisis al que añadiría el link que acabas de pasar:

    http://twitpic.com/519u3e

    ResponderSuprimir
  8. Hola, estoy bastante de acuerdo con lo que dices, y reconozco que el sentir de lo "poco práctico" es más o menos generalizado. Pero aquí hay que matizar una cosa, como muy bien dices, después de años de hartazgo y discurso interpretativo dominante (DID, para el sociólogo Alain Touraine, en su libro más reciente "La mirada social. Un marco de pensamiento distinto para el siglo XXI"), después de años de DID, retomo, hay algo muy nuevo y muy fresco, un debate serio, teórico y práctico, sobre nuevas formas de ejercer la democracia que se ajusten a los tiempos actuales, sobre el funcionamiento de las asmbleas y su alcance. Estando la forma empezando el debate, sería difícil que el contenido quedase resuelto tan pronto, no sé si me explico.
    Yo veo a gente de lo más variada salir de sus casas para acudir a asambleas populares en una práctica activa de desobediencia civil pacífica. La magnitud es tal de semejante conjunción de hechos que todavía estamos reacccionando emocionalmente, y también hacía falta. Lo emocional también es político, si no lo era ya.
    La continuidad del movimiento la llevamos puesta donde quiera que vayamos, porque además de estar físicamente en las acampadas, lo que se siente es que estamos aprendiendo a mirar de otra forma, algunos por primera vez.
    Dicho esto, y ya volviendo a lo concreto, tu propuesta de trasladar el funcionamiento asambleario a cada lugar de trabajo es tan válida como obvia, tiene que ser así, y creo que va a ser así. Todas las personas que lleven consigo esa mirada no se la quitarán fácilmente en el lugar de trabajo, ni tampoco cuando estén en clase, o en cualquier otra parte.
    Si te acercas a cualquier asamblea, algo cambia, algo engancha, y es contagioso. ¿sacrán alguna vacuna?

    Saludos.

    ResponderSuprimir
  9. etiquetada,

    Efectivamente, algo está ocurriendo más allá del hecho de una acampada más o menos "cumbayá".

    Cuando se desmonten o desalojen las acampadas algunos respirarán por fin tranquilos y pensarán: "ya te lo decía yo".

    Pero creo que esa tranquilidad les va a durar poco... hay un proceso de regeneración democrática, liderado por la generación más preparada de la historia de Europa, con la mayor capacidad de comunicarse de la historia, afectada por la crisis económica más grave de la historia del capitalismo.

    Es esa conjunción de factores (y no tanto el huerto ecológico que puedan montar en Sol) lo que cambiará las cosas.

    ResponderSuprimir
  10. De acuerdo contigo en centrarse en conceptos sencillos y de amplio consenso. Los de burbuja.info han estado trabajando en esa dirección: http://burbuja.pro/mediawiki/index.php/P%C3%A1gina_principal

    Y en http://15demayo.info/foro/viewtopic.php?f=10&t=84 también andan en ello.

    ResponderSuprimir