lunes, 21 de noviembre de 2011

Reflexiones sobre el origen de la profesión enfermera

Este mes va un poco de peregrinajes. Si el próximo sábado comeré gracias al ímpetu de Roberto Sánchez en casa de un mito viviente de la medicina de familia, este fin de semana he estado en una exposición sobre el mito (ya muerto) de la enfermería: la enfermera Florence Nigthingale.

Acudir a una exposición sobre Nigthingale con tu novia enfermera es un poco como ir a Disneyworld con tu hijo de 6 años: te permite disfrutar más intensamente de la experiencia.

La historia de Nightingale es apasionante. Fue la primera enfermera que desarrolló la enfermería como una profesión con método científico y rigor. Salvó miles de vidas disminuyendo las tasas de mortalidad en los hospitales de campaña de la guerra de Crimea de un 40% a un 2%, con medidas tan básicas como eliminar las ratas, quitar los uniformes a los soldados heridos y ponerles pijamas limpios y evitar que las camas estuvieran con las mismas sábanas durante meses. Esta reducción de mortalidad sin embargo ha sido posteriormente puesta en duda.

Desde el punto de vista del análisis de la "innovación" de sus propuestas se puede decir que Nightingale no tuvo una "idea feliz" de manera aislada; más bien formaba parte de una corriente de pensamiento de la época que podríamos llamar avanzada.

A parte de Nightingale, nacida en 1820, tenemos a John Snow, médico anestesista apenas 7 años mayor que ella (nacido en 1813), que el mismo año (1853) que la fundadora de la enfermería moderna inauguraba la epidemiología moderna con el estudio del brote de Cólera en el Soho Londinense.

Apenas 7 años antes en Hungría el Dr. Semmelweis, dos años más mayor que Nightingale (1818), instaló un lavamanos en las salas de partos de su hospital para obligar a los estudiantes que exploraban a las parturientas a lavarse las manos. Fue expulsado del hospital por el jefe de servicio por este motivo.

Sin embargo Nightingale desarrolla a partir de unas ideas similares a las de Snow y Semmelweis toda una nueva profesión: la profesión de enfermería.

Desde entonces cientos de miles de estudiantes de enfermería estudian la figura de la "mujer de la lámpara": una nueva profesión ha nacido.

Resulta curioso hablar con tu novia enfermera y constatar como durante la carrera se les explica "cómo se define una profesión", "la importancia de medir lo que haces para poder justificarlo y cuantificarlo", "el diagnóstico enfermero", "la importancia del informe de alta enfermera", "el plan de enfermería", etc, etc, etc...

Ciento cincuenta años después, algunas voces proponen que los médicos pueden ser sustituidos por enfermeras, y los debates sobre si un enfermero puede prescribir fármacos, o las polémicas entre médicos y enfermeros acerca de su papel en el ámbito sanitario son frecuentes.

Uno podría preguntarse cuál es la razón para estas disputas. Si el objetivo de ambos profesionales es el mismo ¿por qué tener dos profesiones totalmente diferenciadas?. Diferenciarlas establece absurdas y rígidas barreras en cuanto a lo que unos y otros pueden hacer. ¿Por qué un enfermero no puede dar un paracetamol a un paciente, si de hecho lo está dando a sus propios familiares? ¿Por qué no puede dar un antibiótico?... ¿acaso un médico no puede realizar curas de una herida? ¿acaso los médicos no realizan en su día a día "diagnósticos enfermeros" aunque no los codifiquen como tales? ¿de verdad hacen falta dos informes de alta diferentes... dos hojas evolutivas distintas... dos pases de turno separados?.

Pero si uno analiza el contexto histórico donde surge la enfermería como profesión (impulsada por Nightingale y otras enfermeras similares) puede que empiece a encontrar algunas respuestas.

Imagínense se una mujer joven en 1840 con inquietudes y con inteligencia. Porque en 1840 había mujeres como Belén Esteban, pero también había mujeres inteligentes. Imagínense sentir una vocación e interés tan fuertes por el mundo sanitario como para abandonar una vida acomodada como mujer pija de la aristrocracia de la época y largarse a inmundos hospitales de campaña en una guerra del Mar Negro.

Imagínense que una intenta estudiar medicina pero todas las universidades le rechazan porque en las facultades de medicina no se admiten mujeres.

¿Qué mejor idea que impulsar una nueva profesión sanitaria para mujeres y darle contenido científico y riguroso? Esa fue la gran aportación de Nightingale.

Desde una perspectiva histórica la profesión enfermera coincide con las luchas feministas del siglo XIX por alcanzar estatus profesional o incluso por lograr el derecho al voto en la sociedad inglesa de la época (las mujeres no pudieron votar hasta 1918 en el Reino Unido).

¿Qué hubiese ocurrido si Nightingale hubiese vivido en estos tiempos donde el 80%-90% de los nuevos estudiantes de medicina son mujeres?... yo sospecho que se habría hecho médico y no tendríamos una "profesión enfermera" y una "profesión médica" enfrentadas de manera tan irracional.


13 comentarios:

  1. He de reconocer que cierta parte de lo que insinúas tiene un punto argumental importante pero también quiero comentar que no tengo conocimiento sobre si Florence quiso o no cursar medicina (de hecho creo que se pasó la primera parte de su vida viajando con sus padres; de hecho nació en Florencia) y que, casi simultáneamente, si se produjo esa entrada en las facultades (Concepción Arenal acabó derecho en 1848).

    Sabes que esto va a traer polémica pues insinúas que Florence era uno de esos "médicos frustrados" que tanto perjuicio causan a la enfermería pero si continúas esa línea argumental llegarás al punto de la incoherencia en el que has de aclara ¿qué pinta la medicina cuando ya no hay posibilidad de curación?¿porqué ese empeño en comandar las unidades de paliativos cuando, como mucho, han de hacer de consultores?

    ResponderEliminar
  2. Suerte la tuya... por tus apreciaciones, de haber vivido en aquella época, lo mismo hubieras tenido un novio médico admitido en la Universidad y con derecho al voto.
    Lo digo sin acritud... simplemente siguiendo la misma linea deductiva por ti planteada...

    Quizá haya que desmitificar la figura de Nightingale de una vez, sin menospreciar sus aportaciones y ese real deseo suyo de romper con su estatus; con lo que consiguió remuneración para muchas mujeres por hacer lo que venían haciendo desde antiguo y encender una llama (una más) en ese pasillo de sombras, que a la vista está, aún hoy sigue perdurando.

    Yo me quedo con s. Juan de Dios, varón y Santo. Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Enfermera,

    Tampoco conocía mucho de la tal Nightingale, que es sin embargo ampliamente estudiada por lo que parece en las escuelas de enfermería; pero al parecer tuvo una especie de revelación mística y decía que Dios hablaba con ella. Parece ser que rechazó varios pretendientes y nunca se casó para que el matrimonio no interfiriese con su misión... ¡a saber qué razones llevan a una mujer de la época victoriana a no querer tener una familia y convertirse en una adicta al trabajo! (porque aunque decía que oía a Dios tampoco se hizo nunca monja)....

    Creo que el ejemplo de Concepción Arenal no es suficiente como para concluir que Nightingale no era "un médico frustrado". La existenca de mujeres en la universidad era muy testimonial, y en las facultades de medicina de la época de Nigthingale simplemente no se permitía que estudiaran mujeres. La primera médico inglesa, Elizabeth Garrett, no lo fue hasta 1870 y para ello tuvo que estudiar primero enfermería y colarse en las clases de medicina (de donde fue expulsada), luego aprovechar un resquicio legal en la escuela de farmaceúticos para obtener el título de doctor (donde después de lo grarlo se modificó el reglamento para prohibir a las mujeres sacarse el título de doctor) y finalmente aprender francés para estudiar medicina en París (aunque luego el British Medical Council le negara la convalidación por ser mujer).

    Efectivamente no podemos saber si Nightingale fue un "médico frustrado", pero sí parece que para una mujer que quisiera ser un profesional sanitario en aquella época era mucho más práctico profesionalizar la enfermería que hacerse médico.

    Es interesante resaltar que la "profesión enfermera" surgida en el siglo XIX en el contexto del feminismo de aquella época mostraba también su lado "oscuro". Por ejemplo los hombres estaban expresamente excluidos de la Asociación Americana de Enfermería hasta 1930.

    En mi opinión la división entre "profesión enfermera" y "profesión médica" es un vestigio del conflicto entre sexos del siglo XIX; si lo ves con un poco de distancia parece un asunto muy anacrónico.

    Hoy en día las mujeres son mayoría en la profesión médica y enfermera; pero eso sí, el presidente del Consejo General de Enfermería y el de la Organización Médica Colegial son ambos hombres...

    Sin embargo persiste ese intento por parte de la "profesión enfermera" por enfatizar los límites entre lo que ellos (¿ellas?) hacen y lo que hacen los médicos (¿médicas?).

    Tu comentario sobre las unidades de paliativos creo que es un claro ejemplo de esa tendencia de la enfermería como "nueva profesión creada en contraposición a la profesión médica" a "expandir su espacio de influencia profesional", pues pareces asumir que la profesión médica no pinta nada cuando no hay curación... ¿Me he perdido algo?... ¿dónde queda aquello que decía el médico francés Gubler en la misma época de Nightingale de "Curar a veces, aliviar a menudo, consolar siempre"? ¿es que Gubler practicaba el intrusismo profesional? ¿o es que era un enemigo del trabajo multidisciplinar?

    ResponderEliminar
  4. Antonio,

    Es curioso buscar cosas sobre "history of male nursing". Según parece la enfermería no era actividad exclusivamente femenina, más bien en el ejército era cosa de hombres (porque las mujeres no solían ir a la guerra).

    Pero en el siglo XIX con el movimiento sufragista femenino, que es el contexto donde Nightingale crea la "profesión enfermera", de pronto la enfermería se convierte en una cosa "de mujeres", y las mujeres enfermeras empieza a alistarse en el ejercito y a excluir a los hombres de esa profesión.

    Da la sensación de que en el origen histórico del enfrentamiento "medicina-enfermería" hay mucho de guerra de sexos por mucho que no sea políticamente correcto decirlo. Lo interesante del asunto es ver que pasará ahora que la medicina se ha feminizado (o mejor dicho, se ha desmasculinizado)... a ver como se reinterpreta y justifica racionalmente el enfrentamiento.

    ResponderEliminar
  5. Gracias por admitir el comentario y molestarte en responder ya pensé que me harías el vacío como otros...

    Creo que existe alguna teoría filosófica sobre la formación de las ciencias que preconiza que esta "separación" no tiene objeto...

    ResponderEliminar
  6. Como profesional de la enfermería siempre he quedado fascinado por la capacidad que tiene el colectivo médico de ningunear el trabajo de los enfermeros. Ese afán de menosprecio hacia sus "subordinados", aquellos que discuten decisiones que no les competen y que pasan la mayor parte del tiempo ajenos a sus propias funciones que no son más que obedecer sin rechistar.
    La argumentación del artículo está muy bien lograda. Una médico frustrada le basta para tirar de por tierra lo que tanto ha costado construir y que tan poco valorada sigue en la actualidad. Por poner un ejemplo, el colectivo de psicólogos han conseguido en mucho menos tiempo un estatus social de mayor prestigio. Otro tanto similar ocurre con los fisioterapeutras. Sin embargo, la mano de obra barata que es la enfermería siempre será un simple sucedáneo imperfecto de aquellos que no alcanzaron nunca la nota necesaria para entrar en medicina.
    La enfermería es algo más. Pero no voy a entrar a enumerar los motivos que lo justifican. Sólo pondré un ejemplo sencillo.
    Mañana por la mañana iré a trabajar a mi unidad de cuidados intensivos. Esperaré a entrar en sesión clínica a que lleguen los médicos. Aquellos que, a pesar de iniciar su jornada laboral a las ocho, no se los espera hasta una hora más tarde, aproximádamente. Problemas de aparcamiento. La sesión se verá interrumpida por las múltiples distracciones a modo de aplicaciones nuevas en el teléfono y mensajes varios que llegan en ese preciso momento. Una vez concluida, imprimirán el tratamiento (los residentes, claro) y acudirán en masa a cada uno de sus despachos a seguir con las tareas pendientes, esas que aumentan el prestigio curricular y que serán expuestas en los números congresos internacionales que avalan nuestra maravillosa sanidad. No entraré en valorar quien lo costea. A las doce vendrán a informar a la familia y recoger los enseres varios que obsequian por la árdua labor que realizan y vuelven de nuevo a continuar con sus quehaceres diarios hasta las dos, hora prudencial para salir temprano sin que les pille el atasco de salida. Dejaremos de guardia a un residente de quinto año, al que se le indicará que no llame por teléfono a su adjunto a su casa salvo casos extremos, que para eso está encargado de la unidad. Y mientras tanto, esos enfermeros, tan envidiosos de la profesión frustrada, no harán otra cosa que protestar y protestar.
    Da igual, es solo un caso más en esta sanidad canaria. Voy a aprovechar ahora para ir a la farmacia a recoger esta receta que firma el médico pero que está rellenada por la enfermera. Al fin y al cabo, lo importante es el sello.
    Es solo una perreta, ya lo sé.

    ResponderEliminar
  7. Grande Bonis. Estoy completamente de acuerdo contigo.

    A veces también veo redundante la presencia de un médico Y una enfermera para ciertas acciones.

    Es muy ácido esto que comentas por los dos lados y puede a mucha gente irritar pero si se mira objetivamente y sin miedo a perder posiciones hace mucho sentido.

    Los que utilizan las palabras médicos frutado/enfermero frutado creo que hacen una claro ejercicio de introyección.

    ¿Enfermería dirigiendo pacientes terminales? ¿Simplemente por qué no existe la curación? Entonces por esa razón, se les quita el derecho que les vea un médico y que lo traten como buenamente puedan enfermeros que no recibieron ninguna formación. Ay! Ay! Ayyyy! Introyección pura y dura.

    Cuando los auxiliares piden poder registrar en Historias Clinicas, esto es, escribir la tensión arterial, temperatura en la historia del paciente. Los enfermeros te montan un chocho.

    Cada vez se escuchan más salvajadas

    No tengo duda de que si la enfermería hoy en día existe, es porque sigue cumpliendo una funcion para los vetustos directores de hospital, quienes mantienen la gestión de un hospital con los pensamientos y experiencia clínica de sus años mozos.

    Vamos a dejarnos de abstracciones y hablemos de ejemplos prácticos:

    ¿quién pone las pegatinas a los volantes de analíticas y los cursa? La enfermera.
    ¿Quién acompaña al médico a pasar visita para desvestir al paciente para que este pueda auscultarlo? La enfermera.
    Quien asiste al médico en una PL y luego recoge los desechables utilizados? La enfermera.
    Quién sale fuera de una consulta a llamar al paciente para que vea al especialista? La enfermera.

    Esto son los restos del machismo que ha soportado la enfermería. Es algo así como cuando antes se veia la TV analogico con puntos negros y blancos (cuando no había un canal programado). Se decía que parte de esa imagen de ruido, era el eco del BigBen.

    Para algunos la enfermera/o es una chacha. Todavía se conserva esta actitud servil de criada en MUCHOS hospitales y CS.

    Creo que sería absurdo decir que la culpa la tienen las enfermeras por consentir tales actitudes, porque esas actitudes son ordenadas por la jefa de enfermería, quien responde a ordenes de más arriba.

    Y más allá de la frustración de estudiar una carrera para acabar haciendo algo para lo que no estudiaste 4 años. Lo peor de todo es el derroche de dinero. Estamos pagando a precio de graduado universitario el trabajo de un auxiliar.

    Ahora que la enfermería va siendo en mayor proporción masculina, y la medicina en mayor proporción femenina apuesto que no durara varias décadas estas actitudes. Tristemente así de sencillo.

    A pesar de todo lo dicho, creo que en caso de no existir la figura de enfermería como comentas Bonis. Existiría algo parecido. No hay que olvidar la sensación de seguridad que da tener a alguien responsable (entre otras cosas legalmente) de todo lo que ocurra a ese paciente una vez ordenado un tratamiento. Nunca comprendí claramente la función de un notario pero es estrictametne necesario para 15087 cosas.

    ResponderEliminar
  8. Para dejar claro que precisamente Florence Nightingale nunca quiso ser Médico pero sí Enfermera, os dejo un documento donde se habla precisamente de este tema citando la correspondencia de FN con Elizabeth Garret : http://webs.uvigo.es/pmayobre/textos/pilar_iglesias_aparicio/pioneras_de_la_medicina_moderna_en_gran_bretana.doc
    Ella desarrolla la 1ª teoría enfermera: “la teoría del Entorno” …aparte de organizar las escuelas de enfermería y dirigir la reforma hospitalaria en el Reino Unido. En cuanto a las ideas similares a Semmelweis y Snow… pues sí, desarrolla con datos similares su diagrama: diagrama de área polar o diagrama de la rosa de Nightingale aparte de ser la primera mujer en entrar en la Royal Statistical Society… también era matemática.
    “Las polémicas entre médicos y enfermeros acerca de su papel en el ámbito sanitario son frecuentes” Polémicas serán para los médicos… yo tengo claro cuál es mi profesión y las teorías y modelos en las cuales se fundamentan… los que no lo tenéis claro sois vosotros… ¿Quizás sería interesante que os den unas nociones de las teorías enfermeras en medicina?
    En cuanto a la polémica de los orígenes en la corriente feminista… Lo que me resulta curioso es que hables de feminismo y no hagas referencia a la eminente sociedad machista que nos rige no desde el siglo 19, sino ya desde Hipócrates y anteriores… Será que también somos culpables de que la sociedad sea machistas desde siglos… y que la culpa de la novedad la tengan 4 feministas… ¿Traición del subconciente?
    El argumento de las mujeres médico: no habría alumnos en enfermería y menos viendo las notas que se precisan de selectividad que son iguales para enfermería que para medicina... ¿Por qué entramos en enfermería pudiendo hacer medicina? Será que tiene otros alicientes que no ves… Y como dice Juan H Yañez: No queremos ser mini médicos sino enfermeras, y una enfermera que además sabe de medicina es una Megaenfermera!
    El parafo más interesante es este: “Uno podría preguntarse cuál es la razón para estas disputas. Si el objetivo de ambos profesionales es el mismo ¿por qué tener dos profesiones totalmente diferenciadas?. Diferenciarlas establece absurdas y rígidas barreras en cuanto a lo que unos y otros pueden hacer.
    Supongo que como objetivo te refieres al paciente? Porque a partir de ahí, el enfoque es distinto entre enfermeros y médicos. No creo que te tenga que explicar que el diagnostico de la enfermedad y el tratamiento curativo o no es vuestro y que enfermería y sus diagnósticos se basan en necesidades de cuidados, necesidades humanas y la otra parte de aplicación de los tratamientos médicos y demás técnicas… Es otro enfoque… Quien mucho abarca poco aprieta!! Déjame a mi hacer mi trabajo que te facilitara el tuyo y las barreras desaparecerán… básicamente porque la mejor manera de trabajar es desde el respeto de la profesión de cada uno…
    “¿Por qué un enfermero no puede dar un paracetamol a un paciente, si de hecho lo está dando a sus propios familiares? ¿Por qué no puede dar un antibiótico?” Es peor que eso, lo que ocurre con el nuevo decreto q pretenden implantar (http://www.foroenfermeria.es/wordpress2/2011/11/alegaciones-al-real-decreto-sobre-la-regulacion-de-la-prescripcion-enfermera/) … ya no estaríamos capacitadas ni para indicar unas simples gasas o sondas urinarias… Al familiar no le pedirán cursito de acreditación para comprar paracetamol libremente… a mi sí! Y solo me quedo con el ejemplo de los NO sujetos a prescripción médica…
    Sencillamente creo que te faltan bastantes datos…
    Un saludo

    ResponderEliminar
  9. Ili,

    Menudas perlas hay en el texto que me recomiendas:

    "Su diario de esa época refleja cómo comenzaron a despertar en Elizabeth tres inquietudes que mantendría posteriormente: 1) su creencia en la necesidad de una solidaridad femenina y en la superioridad moral de la mujer;"

    "Más bien, Florence Nightingale fue profundamente crítica a la lucha de las feministas por conseguir los mismos derechos de los hombres. Pese a su innegable contribución en la creación de la enfermería moderna, Florence, víctima de la cerrada mentalidad victoriana en su propia vida, no superó jamás la visión de dos esferas."

    Lo que me hace afirmarme aún más en mi sospecha: Nightingale, que fue la gran impulsora del concepto de "profesión enfermera" lo hacía porque consideraba que una mujer no podía ser médico (según parece en su mente no entraba la posibilidad de que una mujer fuera médico), pero como era inteligente desarrolló una profesión sanitaria en la que pudiese desarrollarse. E hizo muy bien. Yo hubiese hecho lo mismo.

    Insistes en establecer líneas divisorias entre la "profesión médica" y la "profesión enfermera", lo que de nuevo corrobora mis sospechas de que la "profesión enfermera" es un edificio que se construye conceptualmente a base de contraponerse a un edificio pre-existente por cuestiones históricas, pero del cual las mujeres estaban excluidas en aquel momento.

    Las "teorías enfermeras" no son arcanos indescifrables que solo se pueden aprender en las escuelas de enfermería (al igual que cualquier enfermera es capaz de aprender a interpretar un electro, o suturar heridas... a mí me enseñó un enfermero). Los planes de cuidados, las dimensiones de las necesidades (aseo, nutrición, emocional, etc, etc) las acaba aplicando cualquier persona medianamente inteligente y con una mente metódica que trabaje con personas enfermas. Lo que no se hace en la facultad de medicina es explicar "cómo se define una profesión", no hace falta porque lleva siglos bastante definida.

    Sugieres que el médico se dedica al diagnóstico "de la enfermerdad" y al "tratamiento curativo", y que la enfermera se dedica a diagnósticos en "necesidades de cuidados" (menudo invento ese, muchas amigas enfermeras me reconocen de tapadillo que a ellas mismas les parece una parida que les obligan a codificar para justificar el trabajo de las supervisoras y jefas de enfermería), necesidades humanas y la "aplicación de los tratamientos médicos"...

    Lo cual si te sales por un momento de la disputa corporativista y el aleccionamiento profesional seguro que comprenderás que es del todo absurdo.

    ¿Acaso la doctora Pérez debe ignorar las necesidades de cuidados y necesidades humanas de los pacientes? ¿La doctora Perez es inhumana en incapaz de tener un rol de cuidadoras?... ¿por ser licenciada en medicina o por ser mujer con bigote? ¿Debe la doctora Pérez abandonar a los pacientes cuando no es capaz de realizar un diagnóstico médico o la enfermedad no tiene cura?.

    ¿Acaso la enfermera García no puede capacitarse para realizar un diagnóstico... pongamos una amigdalitis? ¿en serio que no es razonable pensar que pueda pautar un tratamiento a un paciente, si lo hace con sus propios hijos con bastante acierto? ¿Qué pasa con los enfermeros hombres, son menos capaces de entender las "necesidades de cuidados de sus pacientes"? ¿Dejan de ser machistas insensibles por ser enfermeros?

    Defiendes una delimitación bastante sui-generis y meramente corporativista (diagnóstico de necesidades de cuidados, administración de tratamientos) y reclamas respeto a tu profesion enfermera pero luego te quejas de que no os dejan recetar medicamentos ni gasas... ¿no te parece un tanto contradictorio? ¿o es que la enfermería sí puede conquistar nuevas competencias pero los médicos no pueden tocar las suyas?

    ¡Si es que sois una profesión joven y en expansión!

    ResponderEliminar
  10. ¿Y qué me dices de la fisioterapia?
    También piden diagnóstico y prescripción de tratamientos y fármacos y autonomía profesional absoluta de los médicos. Era una especialización de enfermería y ahora puede ser una medicina paralela.

    ResponderEliminar
  11. Te digo una cosa que ha pasado con la feminización de la medicina: mi compañera se ha liado con una enfermera, se han casado y siguen con la típica cosa del médico y la enfermera solo que en plan lésbico.

    De momento está pasando algo extraño: la mayoría de las enfermeras rondan los 50 pero la mayoría de las médicos tenemos unos 30 y algo o somos residentes (sobre todo en algunas especialidades médicas donde casi todos los adjuntos son hombres. Es como madres enfermeras e hijas médicas. Hay un tema generacional en esto. No sé qué tal se tolerará este tema en otros sitios. Aquí es protección y explicación mútua de cómo trabajar, unas por experiencia, otras por formación.
    Otra paradoja es médico mujer con enfermero hombre. Los pacientes aún no se enteran y siguen hablando al hombre. Aunque un ancianito me contó cómo distinguía enfermeras de médicas residentes en urgencias: las enfermeras llevan calcetines de colores, zuecos de colores y van bien peinadas, hasta huelen bien. Las residentes tienen cara de sueño, el pijama manchado, van despeinadas y no les combina el calcetín con los zuecos y aveces con el calcetín del otro pie. (Eso sí "todas sois muy guapas") Los ancianos no mienten.

    ResponderEliminar
  12. Nacho Trauma:
    ¿Fisioterapia como medicina paralela?? entonces aceptaré pulpo como animal de compañía...

    ResponderEliminar
  13. Nacho Trauma:
    Solo añadir.. Alguien dice previamente que los psicólogos han conseguido mayor estatus social?? desde el punto de vista mediático si, desde el punto de vista sanitario créeme que lo dudo mucho...
    Por hoy nada más
    un abrazo Bonis

    ResponderEliminar