El artículo viene a alertar del peligro de terminar recibiendo información y opiniones siempre en la misma dirección y sobre los mismos temas lo que empobrecería en vez de enriquecería nuestra capacidad crítica sobre el mundo.
En el ultimo año he podido explorar nueva redes y fuentes de conocimiento, en Londres y con gente de todo el mundo lo que me ha puesto en contacto con nueva información y opiniones. Eso te obliga a abandonar otras, pues el tiempo es limitado.
En las "redes" en las que estoy (cada vez menos) conectado en España, pertenecientes a lo que se vino a llamar "la blogosfera sanitaria" observo en los ultimos tiempos una recurrencia en mensajes sobre "liderazgo", "innovación"... que han ido sustituyendo al término del 2.0 que cada vez se oye menos, imagino que por vergüenza ajena o porque ya se han organizado demasiados seminarios y cursos con ese título y ya no vende.
Hay sin duda una nueva idolatría alrededor de la figura del "lider" y del papel de la "innovación", esa cosa de la que todo el mundo habla pero que nadie sabe exactamente en qué consiste... vamos como una especie de misterio de la santísima trinidad.
¿Cómo es el perfil del predicador del liderazgo y la innovación? Yo ya tengo un perfil prototípico identificado:
- es alguien que se considera a sí mismo como un innovador, al menos más que la gente que le rodea (y especialmente los que están por encima de él): los mediocres resistentes al cambio a los que él debe evangelizar
- es alguien que se considera un lider, lo que pasa es que es un lider incomprendido
- es alguien que manda poco en la organización en la que trabaja, pero al que le gustaría (en secreto) mandar
- es alguien incapaz (bien por falta de agallas o porque sus circunstancias financieras, personales o vitales se lo impiden) de mandar a la mierda a la organización en la que trabaja para poder hacer las cosas "a su manera" (es decir, mandar), aunque sea eso lo que le gustaría
-como no manda nada, le encantan esas teorías sobre "el liderazgo mediante la influencia"... porque "mandar no mandaré mucho, pero yo es que lidero mediante la persuasión y la influencia"
- habla de la importancia del trabajo en equipo, pero en el fondo cuando se hace la imagen mental del "trabajo en equipo" se visualiza a sí mismo aportando la "misión, visión y valores" y explicando lo que hacen en seminarios por ahí... mientras el "equipo" hace el trabajo de verdad. Le encantan las visiones estratégicas, pero le aburre la implementación. Le encantan los titulares y los powerpoints con fotitos sacadas de google images. Le aburren las discusiones técnicas y científicas rigurosas.
- cada noche antes de dormir ojea el último libro de tapas amarillas que se compró en el aeropuerto sobre "construya su marca Yo 2.0" o lee en su iPad algún blog sobre "liderazgo" donde le reafirmarán sus propias creencias, como el que mira el anuncio del coche que se acaba de comprar. Luego duerme y sueña con ser el nuevo Steve Jobs, ese "inspirational lider" sinérgico y disruptivo.
Y esta última característica cierra el círculo: es aquí donde aparecen los expertos en "coaching", y toda una industria destinada a vender libros de autoayuda pero escritos con lenguaje "rollito marketing estratégico", y dar charlas y seminarios a los que "no mandan pero les gustaría mandar".
Sinceramente prefiero a los forofos del fútbol. Esos solo aspiran a ser entrenadores de su equipo no a descubrir "el nuevo paradigma disruptivo" y no dan tanto el coñazo mientras alivian su insatisfacción vital.
Muy interesante.
ResponderEliminarYo me había quedado en lo de los toyotistas y la gestión 2.0. Líderes que se dan trabajo unos a otros con sistemas de evaluación de la calidad y cosas así.
Me preocupa, porque hace poco me dijeron algo sobre mi capacidad de liderzgo... y no consigo que me siga ni mi perro.