martes, 28 de agosto de 2012

Himno de la atención primaria española


Cada vez que una nueva ministra de sanidad recibe el maletín ministerial (y digo ministra porque últimamente ese ministerio parece destinado a que pongan a "inútiles del partido" de sexo femenino por cubrir las cuotas) los profesionales sanitarios tiemblan. ¿Cuál será la nueva ocurrencia?.

La ocurrencia en este caso ha sido complicar un poco más si cabe la burocracia y pasar de la receta verde y roja a los distintos tramos de aportación.

Mis amigos que todavía pasan consultas se las prometían muy felices, pues el follón de tener que meter en la impresora recetas rojas o verdes según el paciente fuese o no pensionista (al margen de hacer a mano las recetas de los MUFACEs/ISFAS) había desaparecido y ahora servía cualquier color (y era la impresora la que imprimia el tramo al que pertenecía el paciente).

Pero aquello no era calma chicha, sino el ojo del huracán. Y la comunidad de Madrid se inventó la tremenda innovación tecnológica de "El Documento de Dispensación" que magistralmente explicó Rafa Bravo.

¿Adivinan quien tendrá que rellenar las tarjetitas con los datos de los pacientes (y a mano)?... lo han adivinado: Atención Primaria. Y no crean que bastará con hacerlo una vez por persona, sino que tendrá que ser renovada mensualmente, pues mensualmente van a revisar si el paciente pertenece a este u otro de los tramos que la Ministra se ha inventado.

Yo ya tengo un himno para cuando los médicos de familia tengan equipo olímpico:

2 comentarios:

  1. Hemos vuelto a las cartillas de racionamiento, aunque esta vez de medicamentos. Oye, Julio, tú que vienes de la Gran Bretaña. En el máster de Madrid nos contaron que en Inglaterra venden unos bonofarmacia, algo así como el abono mensual de transporte que todos conocemos. Una vez al mes uno compra su bono al precio del tramo que le toque pagar de medicamentos ese mes. Y con ese bono de prepago ya puedes ir a la farmacia a sacar lo que necesites. Hasta el mes que viene que debes volver a sacarte el abono, como en el metrobus. Así no se carga de burocracia a las consultas de AP, ni las oficinas de atención al usuario que están ahora mismo a reventar de gente reclamando que les devuelvan el dinero que han adelantado a las farmacias durante estos dos meses de descontrol.

    ResponderEliminar
  2. Soberbia aportación Julio.
    Aunque creo que la orientación del sublime himno también puede hacerse a todos aquellos amigos y amigas de la narrativa paperológica y la investigología orientada a la publicación o la discusión académica per se (es decir para la discusión y para la academia)

    ResponderEliminar